La Voz de Asturias

Arranca con éxito el Horno Alto B de ArcelorMittal con un primer sangrado

Gijón

La Voz Gijón
las instalaciones de ArcelorMittal en Veriña

La previsión de la compañía es poder empezar a operar con normalidad a principios de la semana que viene en estas instalaciones que son claves en el proceso productivo de la fábrica

13 May 2026. Actualizado a las 19:01 h.

El primer sangrado del Horno Alto B de ArcelorMittal en Veriña (Gijón) ha culminado este miércoles «conforme a lo que se podría esperar», según han apuntado a Efe fuentes de la multinacional siderúrgica, que pone fin así a seis meses de parada forzosa de estas instalaciones por una avería. La previsión de la compañía es poder empezar a operar con normalidad a principios de la semana que viene en estas instalaciones que son claves en el proceso productivo de la fábrica.

La dirección de ArcelorMittal ordenó el apagado definitivo y la parada en frío del Horno Alto B el pasado 13 de febrero tras varios meses de inactividad operativa ya que la instalación permanecía sin producir desde octubre de 2025 debido a una avería grave. Esta situación crítica suspendía la siderurgia integral obligando a trabajar con las existencias de materia prima disponibles.

La dirección de ArcelorMittal decidió la paralización del Horno Alto B para minimizar la pérdida de derechos de emisión de CO2. El Horno Alto B atravesaba una situación crítica debido a una avería sufrida en octubre de 2025 tras la que hubo varios intentos de ponerlo en marcha, que resultaron infructuosos.

A partir de la próxima semana, las instalaciones asturianas de ArcelorMittal operarán con sus dos altos hornos. La función principal de estas instalaciones es producir arrabio, hierro líquido con un alto contenido de carbono (entorno al 4%). El arrabio no es útil todavía por ser quebradizo, motivo por el cual, luego se envía a la acería para convertirlo en acero eliminando las impurezas.

El rearranque del Horno Alto B de ArcelorMittal marca el fin de una crisis operativa que ha lastrado la siderurgia asturiana durante medio año. En principio, recuperar la operatividad de sus dos hornos permitirá a la planta volver a un modelo de siderurgia integral pleno, eliminando la dependencia crítica de una sola instalación, pero la sección de CCOO en ArcelorMittal en Asturias no ha sido tan optimista y en un comunicado se ha referido al primer sangrado como una maniobra ejecutada satisfactoriamente «a pesar de algún pequeño contratiempo».

Según el sindicato, el arranque del Horno Alto B no conllevará una mejora sustancial de la capacidad productiva ante una nueva avería en otro equipamiento apenas unas horas después de su puesta en servicio tras llevar averiado desde marzo, «lo que evidencia una pésima planificación en la resolución de la avería de una instalación que es vital para las instalaciones acabadoras de planos en Avilés, Etxebarri y Sagunto».


Comentar