La Voz de Asturias

El «síndrome de la peluquería», un extraño caso que provoca derrames cerebrales

Tienes que verlo

La Voz

Dave Tyler tuvo serios problemas en las arterias después de lavarse el pelo en un salón de belleza

15 Dec 2016. Actualizado a las 08:12 h.

Nada hacía pensar a Dave Tyler que ir a la peluquería -una tarea habitual y nada peligrosa- podría tener serias consecuencias para su salud. Pero su experiencia ha sacado a la luz un problema que muchos desconocían y que tiene serias consecuencias.

Dave Tyler comenzó a encontrarse mal una mañana sin ninguna explicación aparente. Empezó con fuertes dolores de cabeza, un síntoma que poco o nada le preocupó. Pero la cosa se puso realmente complicada cuando este ingeniero británico de 45 años perdió el movimiento de un lado del cuerpo y empezó a notar una disminución en la capacidad de tragar. A eso se sumó un constante temblor en los ojos. La preocupación crecía, pero Tyler decidió no ir al médico.

La cosa empeoró. Este británico se desplomó en medio de una reunión de trabajo y tuvo que ser ingresado de urgencia en la planta de cuidados intensivos. Nada tenía sentido. La salud de Tyler era buena y sus capacidades no hacían presagiar ningún problema de salud. 

Tras un exhaustivo examen médico y un sinfín de preguntas llegó el diagnóstico. Había sufrido un derrame cerebral provocado por el «síndrome de la peluquería». La realidad es que Tyler había acudido antes del derrame a cortarse el pelo y la mala postura había desencadenado todo el suceso.

Tras el análisis vinieron las preguntas. ¿Qué es eso del síndrome de la peluquería? Es un caso raro que sucede cuando el cliente estira demasiado el cuello, por ejemplo al lavarse el pelo en uno de estos salones. Esta postura provoca que se dañen las arterias provocando la formación de un coágulo y por tanto de un derrame cerebral. Lo más preocupante es que mientras le lavaban la cabeza, el hombre no sintió ningún dolor.

Tyler sigue intentando recuperarse. Tres meses después del fatídico suceso, tuvo que aprender a caminar de nuevo, ayudado por un bastón y a día de hoy sigue padeciendo algunas secuelas. No es capaz de conducir y en muchas ocasiones siente dolor. 

Según explicó el paciente a la BBC, el peluquero encargado de lavarle el pelo no empleó demasiada fuerza con él, pero tampoco fue lo suficientemente cuidadoso. De hecho, el salón de belleza tendrá que pagar a la víctima 115.000 dólares por daños. «Los peluqueros tienen a su disposición una especie de almohada que deberían utilizar siempre, pero muchos no lo hacen por simple pereza o porque les dificulta su trabajo a la hora de lavar el pelo», aseguraba Tyler al medio británico.

A raíz del caso, la Asociación de Derrames de Reino Unido ha querido calmar a la población y restar importancia a un caso con «muy pocas posibilidades» de que se produzca. Según explicaba a la BBC el portavoz de la organización, un derrame se produce cuando el tejido de una arteria se rompe y si la arteria carótida se parte o se daña provoca coágulos de sangre que pueden derivar en un problema cerebrovascular. Pero lo que pasó a Tyler entra dentro de los casos raros y muy poco habituales. De hecho, insisten en que «no se ha establecido un vínculo definitivo entre el lavado de pelo en una peluquería y los derrames».

El de Tyler no es el único caso documentado. En el año 1997 la revista The Lancet -especializada en medicina- publicó un curioso informe en el que se dejaba constancia de un problema parecido. En este caso se trataba de una mujer de 42 años que también sufrió un derrame cerebral después de acudir a la peluquería. Según el diagnóstico de los médicos, la mujer había sufrido un daño en la arteria carótida derecha interna. 


Comentar