Asturias: Ciudad centro
Opinión
05 Dec 2016. Actualizado a las 05:00 h.
Hablar de Asturias es hablar de centro, del «ocho» o de población en constante regresión y números rojos de saldo poblacional.
El potencial energético de la región es incalculable. El agua es el oro del futuro inmediato. Mirando al centro y no al oeste como se aventuraron aquellos buscadores de oro americano.
No pretendo cansar al lector con un estudio de datos y cifras. No es un ensayo de tomo y lomo. Quiero llevarte, paciente lector, al campo de la reflexión positiva, amena, relajante, comunicadora y salir de ella con las pilas cargadas.
El S.XX tuvo varios intentos de optimizar recursos, de concentrar servicios (mancomunar): Campo de fútbol para equipo único que representara al Principado («la unión, hace la fuerza»). Centros universitarios concentrados, Hospital Central…, todos ellos ubicados en una zona que mira al mar y es tierra llana, propicia para abrir nuevas infraestructuras, espacios para levantar edificios públicos suficientes y amplios para poder atender las necesidades de más del 80% de la población asentada en el llamado «ocho» asturiano.
Ya, los primeros avatares del S. XXI quedan atrás y temas como éstos siguen viviendo en «la paz de los santos». Hay muchos proyectos, vagos pasos al frente, propuestas que apenas pasan de una tarjeta de transporte «controlada» por el Consorcio, y…, poco más.
¿Qué hay de las mejoras de modernización de FEVE? ¿Qué de las líneas de cercanías que vertebraban la región desde Cantabria a Galicia, y del mar a la cordillera? ¿Qué es de ese área central entre la Peña Mayor y el Naranco capaz de crear área industrial y un gran parque tecnológico donde la Universidad y la empresa disfrutaran de un matrimonio de cariño, generosidad y abundantes frutos?
Me resisto a creer que este binomio imprescindible de progreso y cohesión: Ciencia (Universidad) ? Acción (empresa) mantengan vivo el diálogo en el «tajo», en el día a día y no sean más que una flor de mayo y flacos frutos de otoño maquillado con alguna semana y jornadas de encuentros aireados por los anuncios que vende la prensa.
Sí, hay jornadas todos los años. Hay empresas que conceden «Premio fin de Carrera». Hay 15 días en el caluroso agosto «de bocata y cerveza» en esa Feria de Muestras Internacional que a la vera del Piles y disfrutando de la brisa del mar se muestra la industria, las empresas, en escaparate de primera.
Todo eso, y mucho más, me consta que existe. Pero, y con eso el horizonte, se aleja. ¿Traspasará la barrera puntiaguda de la cordillera o irá más allá de la costa rumbo a otros puertos, a otros mares?
Asturias: Ciudad Centro, es un latido en este invierno que se anuncia más frío y que los recortes no bajan su temperatura.
Yo, es que estoy convencido, y lo siento, Asturias no tiene sentido si no hay una Ciudad Centro, aunque fundada en la pluralidad de actividades y salpicada de complejos núcleos urbanos, industriales y de servicios. Y, todo ese complejo de instrumentos orquestados bajo una sola batuta con nombre de consenso y apellido de prioridades.
Unir todos los esfuerzos: Universidad, empresa, agentes sociales en la búsqueda de un punto de encuentro: El bien de Asturias: Ciudad Centro.
Los ciudadanos de a pie tenemos que arrimar el hombro con actos llenos de ilusión: haciendo propuestas, sugiriendo ideas, votando en las urnas a aquellas formaciones políticas que lleven en sus programas propuestas y proyectos que remen en esta dirección de coordinar expectativas y potenciar ilusiones.
Asturias, todavía hoy, cuenta con mucha materia prima. No me refiero sólo, que también, a la minera, si no a otra de potencial mucho mayor, la materia gris: miles y miles de jóvenes universitarios, algunos de altísima cualificación, que se han buscado la vida en otras partes del territorio nacional, o en Europa (Inglaterra, Alemania, Francia) y hasta en California y en Harward.
¿Qué se ha hecho? ¿Qué hacemos y cuál es la propuesta para cortar esta hemorragia que devuelva a su tierra y a sus gentes las inversiones que se hizo en su alta y cualificada formación?
Asturias: ¡Ciudad Centro! Es eso, un grito en este invierno duro, es una lanza a cielo abierto.
Pensad un rato conmigo y dejad a un lado el miedo, esa droga que nos atenaza, y pensad en alto: si otras regiones, «otros pueblos», lo han hecho, ¿sólo el grandonismo asturiano agostará nuestros sueños?