Al borde del abismo
Opinión
27 Oct 2017. Actualizado a las 05:00 h.
Lo mejor para hacer un buen análisis es dejar pasar un tiempo para entender bien las cosas. Lo que me pregunto es si en este largo mes de octubre que llevamos hablando del referéndum ilegal, de la declaración unilateral de independencia (DUI) suspendida, del artículo 155 de la Constitución, de si los jordis son presos políticos o no… tendrá coherencia en un futuro. Desde luego para los que vivimos el presente creo que no entendemos nada, así que explicarlo en los libros de historia me parece que va a ser tarea complicada.
La imagen para la política está quedando a la altura del betún. Incapaces (al menos públicamente) de dialogar, de dar marcha atrás, de ceder y de buscar una solución, el «procés» ha supuesto enfrentamientos, tensiones, divisiones, deslealtades e ilegalidades. La irresponsabilidad de Puigdemont y del Govern, cambiando sobre la marcha de opinión continuamente, ha tenido que ser respondida con la ley, con la Constitución. A nadie le puede gustar aplicar un artículo que suspende la autonomía (aunque Rajoy haya dicho que no es así, porque el control de su Gobierno en Cataluña no sería completo y además sería limitado a un máximo de seis meses), pero el deber de cumplir con las normas es para todos y entiendo perfectamente que hoy el Senado apruebe la medida que el PP, Ciudadanos y PSOE (con una enmienda para que se suspenda la aplicación del 155 si finalmente Puigdemont convoca elecciones y otra para que los medios de comunicación públicos no sean intervenidos) apoyarán. Lamentablemente Unidos Podemos confunde lo que es la defensa del Estado con la crítica al partido que gobierna España. Me parece que su posición les ha dejado fuera de juego y para un partido que aspira a ganar las elecciones este tipo de posicionamientos le afectará de manera negativa.
Puigdemont y Junts pel Sí han mentido a sus electores. Les prometieron una independencia que no se han atrevido a materializar. Nadie fuera de nuestras fronteras les apoya y el poder económico más fuerte se ha fugado de Cataluña. Lo que argumentó el President ayer es que no tiene garantías del Gobierno español de que convocando elecciones se retire el 155 (aunque el PSOE lo haya enmendado en el Senado para que se haga así). Yo he defendido que tiene que haber nuevas elecciones, que tendrán las garantías que no tuvo el mal llamado referéndum del 1 de octubre, y que legitimarán a un nuevo Parlament que rompa la parálisis institucional. Ahora mismo la legislatura que empezó hace dos años se ha agotado porque Junts pel Sí no tenía otro objetivo que independizar a Cataluña y no lo han conseguido. Por eso considero que tiene que haber nuevos comicios, y ojalá un nuevo Govern a la altura de las circunstancias.
El President habrá tenido muchas presiones de todas las partes pero no ha tomado la mejor decisión. Veremos qué ocurre hoy y en los próximos días, porque Puigdemont está al borde del abismo (por su culpa exclusivamente).