La Voz de Asturias

Una industria vital para Asturies

Opinión

José Manuel Zapico Secretario General de CCOO de Asturies
Siderurgia, Arcelor

13 Dec 2024. Actualizado a las 05:00 h.

Uno de los retos más apremiantes que tiene Asturies es consolidar un modelo productivo anclado en la industria e impulsado por la I+D+i, evitando que la transición energética sea injusta con territorios y personas. 

Los desafíos no son pocos, porque al proceso acelerado de descarbonización se suma ahora la incertidumbre sobre nuestra siderurgia, tras el anuncio de ArcelorMittal de suspender la inversión del horno DRI, fundamental para asegurar su futuro en Asturies. 

Con o sin Mittal, nuestro sindicato considera vital el mantenimiento de la siderurgia integral. Pero con o sin Mittal será imprescindible que podamos jugar en el tablero global con las mismas cartas. Por eso llevamos años pidiendo precios de la energía estables, predecibles y competitivos. Y reclamando que la Unión Europea tome cartas en el asunto y apueste decididamente por el sector, para contrarrestar la competencia desleal de otros países productores de acero que no cumplen con nuestros estándares de respeto medioambiental y a los derechos de las personas trabajadoras.

El Gobierno español acaba de aprobar el anteproyecto de Ley de Industria y Autonomía Estratégica (y ahora los grupos parlamentarios deberían mostrar altura de miras en su trámite en el Congreso), que nuestro sindicato considera esencial para el futuro del sector, ya que su objetivo es evitar la fuga de empresas, impulsar sectores productivos y ganar soberanía industrial. En todo caso, para CCOO debería ser el punto y seguido hacia el Pacto de Estado por la Industria que venimos reclamando desde hace años.

La industria ha sido históricamente el pilar más sólido de la economía asturiana. Nuestro corazón siempre ha sido industrial y debe seguir latiendo. Hablamos de un sector que tira del resto, que lidera las exportaciones, generador de empleo estable y de calidad, con fuerte presencia sindical, lo que garantiza mejores condiciones laborales y salariales. Las economías más pujantes de Europa siempre han tenido una base industrial.

Mantener la aportación a la industria por encima del 20% del PIB (en sintonía además con la estrategia de la UE) es un objetivo primordial, irrenunciable, en el contexto de la transición energética, medioambiental y digital.

El acuerdo de concertación social que acabamos de firmar asume esta apuesta decidida por el sector, y recoge ambiciosas líneas de actuación. Uno de los compromisos será revisar la Estrategia Industrial de Asturias 2030, ya que han surgido directrices y documentos de referencia a nivel nacional y europeo, así como nuevas circunstancias a nivel regional, que obligan a las correspondientes adaptaciones. 

También en el marco del Foro por la Industria hemos previsto alcanzar un pacto por la industria, con nuestras propias especificidades y características, con el objetivo de avanzar hacia un modelo industrial sostenible, medioambiental, económica y socialmente, basado en la innovación, el conocimiento y la capacitación de las personas trabajadoras. Entre otras medidas, el acuerdo también recoge la urgencia de adecuar la ley de declaración de carácter estratégico de la industria electrointensiva. Y por lo que se refiere a los fondos de transición justa, es imprescindible acelerar las inversiones en sectores estratégicos hacia una economía de cero emisiones, y de proyectos tractores de autoconsumo, almacenamiento energético e hidrógeno renovables. 

Asturias juega un papel crucial en la generación de energía y apostar por las fuentes renovables supone un elemento clave de reindustrialización, con empleo de calidad, fomentando la innovación, de forma sostenible y de la mano de los territorios. Y para avanzar en la innovación hay que cumplir el compromiso de destinar a I+D+i el 3% del PIB antes de 2030.

Hay muchos deberes pendientes y no sobra el tiempo. Porque no vamos a engañarnos, hasta ahora la transición no está siendo justa en las comarcas mineras: Iberdrola y Naturgy no han desarrollado alternativas al cierre y desmantelamiento de sus térmicas en Langreo y Tineo (con el beneplácito del Ministerio de Transición Ecológica) y Hunosa sigue sin plasmar su hoja de ruta, especialmente en lo relacionado con la producción de energía.

El caso de Hunosa resulta especialmente reprobable, porque no se puede exigir desde el Gobierno un compromiso a las empresas privadas cuando lo incumples desde la pública. Y Hunosa «debe consolidarse como empresa pública energética de referencia para los diversos procesos de transición ecológica que se están abordando en la industria asturiana», tal como recoge el propio acuerdo de concertación social asumido por el Gobierno asturiano.

También nos preocupa la situación de una empresa industrial emblemática en Asturies como es Duro Felguera, que este miércoles presentó un preconcurso de acreedores, con el objetivo de negociar un plan de reestructuración que permita su viabilidad y la conservación del mayor número de puestos de trabajo. Desde CCOO confiamos en que no se ahorren esfuerzos para garantizarlo. Es el momento de remar todos en la misma dirección. Y la plantilla merece ese futuro.

Y sí, hay motivos en Asturies para la esperanza: oportunidades por explotar con la transición energética y los proyectos de hidrógeno verte; sectores pujantes, como el de los astilleros o las renovables (particularmente la fabricación de estructuras para eólica marina), donde nuestra comunidad puede ser una referencia internacional; un sector de defensa con cartera de pedidos; una industria agroalimentaria de primer nivel; tradición y mano de obra cualificada…

Asturies ha superado varias reconversiones en las últimas décadas, que han dejado, es cierto, profundas heridas en nuestra economía, en el empleo y también en el paisaje. Pero hemos sobrevivido a todas. Y vamos a seguir luchando porque nuestro corazón industrial siga dando vida a esta tierra. Desde la propuesta, como estamos haciendo estas semanas a través de la campaña «Vamos facelo»; y  mediante la movilización cuando sea necesario. Como siempre hemos hecho. 


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