La Voz de Asturias

Servicios públicos poco valorados

Opinión

Juan Miguel Fernández
Bus urbano en Gijón

07 May 2025. Actualizado a las 05:00 h.

La mañana se despierta parda, razón que obliga a echar una mirada a través del cristal humedecido de la ventana. Se observa que en la calle el bullicio es considerable. Transeúntes y vehículos van en todas direcciones. El autobús urbano parece ir repleto, no es extraño, este servicio público de viajeros goza de precios super rebajados. A esta hora también circulan los autobuses escolares, que trasladan desde sus hogares a la población infantil para depositarlos en los colegios, donde además de la esmerada educación se les suministra una equilibrada manutención al mediodía. Seguro que nos sorprenderíamos al saber el número de autobuses que a diario surcan la provincia en un extremo y otro transportando a niños y niñas a los centros educativos, o si supiésemos el número de menús que cada día se dispensan en los comedores escolares.

Es hora de iniciar el periplo diario. En el portal se detiene una ambulancia, no se trata de una urgencia, se encarga de trasladar al Centro de Día a personas mayores de escasa autonomía, que pasarán en ese lugar una buena parte de la jornada para ser atendidos por personal cualificado y muy vocacional. Este tipo de asistencia es un logro de los últimos tiempos muy de agradecer por las familias.

A esa hora la policía local se esfuerza en regular el intenso tráfico, controla el acceso a los colegios y atiende el perfecto flujo de la población. Muchas veces se piensa que la policía pasa horas y horas el total holganza, pero siempre acuden solícitos cuando son requeridos. Ya en la calle, es el momento de iniciar el camino y al tiempo contemplar lo que aparece al paso. A la derecha está el estanco y muy cerca la farmacia. Son dos establecimientos contradictorios. Dicen que las ventas de tabaco han disminuido considerablemente y también dicen los consumidores que está muy caro porque le aplican unos impuestos brutales. Por el contrario en la farmacia las ventas no cesan un instante, allí los ciudadanos encuentran el alivio a sus dolencias, y se consiguen aquellos medicamentos indicados por los facultativos pagando una cuota mínima por ellos.

Un trecho mas allá nos encontramos con la Delegación de Hacienda, un noble edificio rodeado de extensa finca que esos momentos atiende una brigada de jardineros. En su interior los empleados le dan al teclado del ordenador sin cesar. Éstos funcionarios del estado tienen, como otros muchos, mala fama, sin embargo el borrador del IRPF nos llega puntualmente y si nos sale a devolver, con rapidez tenemos el ingreso en nuestra cuenta. Al fin se llega a su destino. Y el destino no es otro que una agencia de viajes donde le tramitan un destino vacacional a través del Imserso. Pasará unos días en la costa, en otro ambiente, pleno de relajo y entretenimiento.

Nuestro protagonista es de los que protestan por la cantidad de impuestos que paga y muestra su acuerdo con quienes propugnan la bajada de impuestos de todo tipo. Nuestro protagonista pocas veces, o nunca se ha parado a pensar en la cantidad de servicios públicos que tiene a su alcance, que ni siquiera valora o que critica porque no siempre están a su gusto.


Comentar