Resulta terrible
Opinión
11 Jul 2025. Actualizado a las 05:00 h.
Tenzin Gyatso ha cumplido 90 años y, por si no fuera poco, se ha propuesto reencarnarse con la la esperanza de vivir entre 30 y 40 años más (le parezca bien o mal a China, su eterno enemigo). No se puede decir ni mucho menos que el actual Dalai Lama, el líder espiritual del budismo tibetano, no confíe en sí mismo y en su capacidad de superación. Salvando las distancias, algo parecido le ocurre a Pedro Sánchez y con su resistencia ante cualquier adversidad. Ni tenía un Comité Federal del PSOE fácil ni se auguraba un debate en el Congreso tranquilo (tanto por los ataques del PP y de Vox como por los partidos que en la investidura del 16 de noviembre de 2023 le dieron su confianza [ahora mismo no les es nada cómodo salvar al actual gobierno de coalición, pero tampoco ir a elecciones y que el nuevo arco parlamentario les lleve a la irrelevancia]), pero de ambos escenarios ha salido con un importante balón de oxígeno para, al menos, respirar y disfrutar de cierta tranquilidad este verano (en otoño ya veremos qué pasa, y más si salen nuevos audios que impliquen a más personas que las tres involucradas hasta la fecha).
La verdad es que estamos en una situación en la que todas las partes tienen su porción de razón. Lógicamente cada uno tendrá su nivel de tolerancia ante un escándalo de estas características, pero comparto con Pedro Sánchez que no es momento de tirar la toalla. Creo que para involucrar al Presidente del Gobierno en esta asquerosa trama de corrupción hacen falta más pruebas que decir, simplemente, que José Luis Ábalos y Santos Cerdán fueron dos personas de su máxima confianza. No hay evidencias de que tuviera ningún tipo de conocimiento de lo que estaban haciendo a sus espaldas y, además, actuó firme y contundentemente contra ellos en cuanto se conocieron las investigaciones policiales (cuando se celebre el juicio y haya una sentencia ya se verá que dictaminan los tribunales).
Yo, por tanto, confío en su honradez. Pero sí, ello no quita que también tiene una responsabilidad personal por nombrar a quien no debía, y aquí hay interpretaciones para todos los gustos sobre si pedir perdón es suficiente o si esa autocrítica debería materializarse en algo más que en disculparse, puesto que no hablamos de un único nombramiento fallido, sino de dos (y en un puesto tan relevante y sensible como es la Secretaría de Organización del PSOE). Además, el ‘y tú más’ no consuela a la militancia socialista. Lo señaló muy bien Gabriel Rufián que de 88 políticos que entraron en la cárcel madrileña de Soto del Real, solamente uno no es del PP, pero la imagen de Santos Cerdán entrando en prisión resulta terrible. Es tan dolorosa y decepcionante que no relaja la indignación ni reduce el bochorno que supone manchar las siglas de un partido que aspira a mejorar la vida de la ciudadanía española y de luchar por la igualdad entre mujeres y hombres (otro tema gravísimo que, al igual que la corrupción, provoca hastío, rabia y vergüenza, porque denigra el mensaje feminista del PSOE y perjudica y afecta a todos los hombres que cada día procuramos eliminar todo tipo de actuación machista). En definitiva, se ha salvado la situación por ahora pero todo pende de un hilo, sobre todo de lo que se vaya revelando de los audios de Koldo.
En el debate del pasado miércoles en el Congreso pasó bastante desapercibida la intervención de Cristina Valido, diputada de Coalición Canaria, que empezó su discurso criticando la falta de solidaridad del resto de comunidades autónomas ante la situación de más de cinco mil menores extranjeros que se hacinan esperando a su traslado a la península para disponer de una asistencia digna. Lamentablemente hay un sector de la población que ha perdido el miedo a expresar públicamente su ira, su xenofobia, su racismo, su machismo y su intolerancia, y así se explica la presencia de partidos como Vox en las instituciones y su nula vergüenza a lanzar argumentarios inhumanos. Resulta terrible pensar que Feijóo no vaya a poner líneas rojas a una formación política que desprecia así a las personas, y más en un país como el nuestro donde históricamente nuestros antepasados tuvieron que irse a otros lugares a buscar una vida mejor. Por nuestro bien, defendamos a diario, en nuestras respectivas áreas de influencia, la democracia, la libertad y los derechos humanos.