El Colegio de Arquitectos, ilusionado con la colocación de la placa Docomomo Ibérico en el Palacio de los Deportes de Oviedo
Opinión
08 Oct 2025. Actualizado a las 05:00 h.
El Palacio Municipal de los Deportes de Oviedo es un magnífico edificio público proyectado por el ingeniero Ildefonso Sánchez del Río en 1962, cuya obra finalizó en 1975. Se trata de un edificio muy singular, donde su cubierta de hormigón armado constituye una estructura de extraordinario tamaño, diafanidad y ligereza, todo un alarde técnico teniendo en cuenta la fecha de su construcción. Recientemente, el Palacio de los Deportes ha sido objeto de una acertada obra de rehabilitación y adecuación, cuyo resultado ha sido muy bien valorado por la sociedad y los arquitectos asturianos.
El edificio está integrado —con la máxima categoría— en el registro de la Fundación Docomomo Ibérico, institución cuyo objetivo es inventariar, divulgar y proteger el patrimonio arquitectónico del Movimiento Moderno en nuestra península, corriente técnica y artística que supuso una renovación trascendental de la arquitectura mundial entre los años 1925 y 1975. Sin duda constituye una sede única para las actividades propias de la capitalidad del deporte.
Por este motivo, coincidiendo con el Día Mundial de la Arquitectura, el Colegio de Arquitectos de Asturias se ha dirigido al Alcalde de Oviedo interesando su participación para colocar, en la zona de acceso, una sencilla placa informativa y acreditativa de la pertenencia del edificio al inventario del Docomomo Ibérico, dejando así constancia de su elevado valor arquitectónico.
De esta forma, el COAA pretende dar continuidad a la iniciativa de señalar los edificios más representativos del Movimiento Moderno en nuestra región. Otros edificios que en los últimos años han sido objeto de la colocación de estas placas en el municipio de Oviedo han sido la Facultad de Medicina y de Geológicas y Biológicas (de Álvarez Castelao), el Instituto Nacional de Previsión y la sede de Hidroeléctrica del Cantábrico (de Vaquero Palacios), la Fundación Masaveu (de Cores Uría) y el colegio La Milagrosa (de Sáenz de Oíza).