Plataforma de frustrados
Opinión
04 Feb 2026. Actualizado a las 05:00 h.
La fruta cayó madura de los árboles en ese otoño dorado de luz y de sombras, de nostalgias y sueños frustrados.
Aquel eructo atemporal, soltado fuera de lugar y que tanto eco tuvo en la prensa…En la prensa mediática, pagada con dinero de nuestros bolsillos que nunca será recuperado.
Aquel «me gusta la fruta» ha cambiado de silueta publicitaria, que no de contenido político de maldad encubierta.
Ella, Ella, sí sabe fingir el gesto, elegir el día, lanzarlo en el momento. Ella es la reina, los otros los «esclavos» de sus amos.
Esta lucha por la igualdad, por acortar las brechas sociales, por ofrecer el mismo ascensor (educación, sanidad, derechos sociales) lo envuelve en un mismo paquete de desprecio con el dardo publicitario: plataforma de frustrados.
Así, con esas mismas palabras bautiza a la izquierda española en esta nueva batalla por integrar a los emigrantes y elevarlos a la categoría administrativa que corresponde a todo ser humano que día a día con su entrega personal contribuye al bienestar del estado español.
Ellos, precisamente ellos que cargan con los trabajos y empleos que no son dignos de los señoritos de Chamberí…o de cualquier otro barrio «pijo» de cualquier ciudad o población de España.
Plataforma de frustrados lanza a los cuatro vientos y se remanga la falda como si el viento fuera un niño o la mar estuviera en calma.
La fruta sigue verde y sana en el árbol con mimo regado y tratado con las manos limpias del agricultor y el viento de solano.
Una dieta diaria de la fruta de ese árbol sano y casi milenario de la izquierda española, tome su fruta y recobrará la saludad de su cuerpo y la limpieza de su alma.
Plataforma de frustrados, hoy un día más se dan la mano.