Eran hombres
Opinión
21 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Eran personas, no objetos voladores ni platillos volantes. Hombres los que, ahora al pie de la administración del Ayuntamiento, estaban solicitando el permiso de extranjería para legalizar su situación personal.
Eran personas las que guardaban cola, respetando las normas, recogiendo el número de su turno. Sentados o en pie en ese local de la calle Rosal, que hace poco habilitó el Ayuntamiento para agilizar todo tipo de trámites burocráticos que faciliten la inclusión de los que vienen a compartir su vida laboral y social como otro ciudadano más de Oviedo.
Eran hombres y mujeres, de mediana edad de casi todos los puntos cardinales del mundo. Todos limpios, aseados, en silencio, respetando el turno. Con alegría y cierto tinte de inquietud en sus rostros.
Os lo digo con el corazón en la mano, me impresioné este comportamiento de estas personas que vienen desde tan diversos puntos geográficos y situaciones personales y económicas tan diversas.
Yo, en ningún rasgo vi diferencia alguna como pude haber observado en otros momentos cuando estaba en activo y tenía que acudir a cualquier instancia administrativa para resolver cualquier asunto laboral.
Me atrevería a afirmar que hoy presencié más respeto, buena compostura, amabilidad y valores humanos. Eso es lo que vi, constaté y doy testimonio de un momento vital para seres humanos de otra nacionalidad comportándose como personas y no como objetos de mercancía laboral.
Bienvenidos a vuestro nuevo hogar.
Eran personas.