La Voz de Asturias

Ocio en tiempo de estío

Opinión

Juan Miguel Fernández
Aeropuerto de Asturias

13 Aug 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Era un ciudadano normal, era un español, muy español, como tantos y además asturiano. Como tantos llegado el verano plantea unas vacaciones que rompan la monotonía de todos los días. Se decide por el sur de España. Uno de esos lugares del Mediterráneo tan conocidos, nada del extranjero. Le tentó la idea de hacer un tournée a un país de esos cargados de historia o cargados de exotismo, pero desistió de inmediato.

Paso previo para decidir el destino echa mano del smartphone para conocer los consejos de los influencers del momento y saber que lugares ya están demodé y que es lo más in actualmente. La duda se resuelve fácil. Una semana en hotel en primera línea de playa. A través de su agencia habitual planifica la reserva. Hotel integrado en un famoso holding y vuelo a primera hora de la mañana, dadas las fechas no es posible conseguir un low cost. Primero un e-mail, al instante otro con idéntico contenido que el anterior, era la confirmación del hotel, debería proceder a realizar el check-in, el siguiente e-mail le asignaba la room 366. Todo controlado, camino al aeropuerto a la hora indicada. Traspasa el control de embarque y observa con estupor que dos viajeros que le seguían en la cola son advertidos por la azafata que no pueden volar pues se había producido overbooking y sus billetes no tienen asiento.

Él sintió un sudor frio, pero al fin se vio sentado presto para iniciar el vuelo y en poco tiempo tomó posesión de su room 366, una habitación confortable, nada de lujo. Tuvo tiempo de darse un paseo por los alrededores del hotel. Se vistió lo que le parecía adecuado al lugar y el momento, algo que no pareciese un gentleman y tampoco un guiri. No buscó ninguna dirección predeterminada, caminó, caminó, vio escaparates, terrazas y gentes que iban y venían y que al oírles hablar descubrió que eran de origen extranjero. Llegó la hora de la cena. Guardó la oportuna cola para acceder al bouffe, las comidas le parecieron extrañas y estaban nombradas en inglés. Para no cometer errores y ya que no sentía hambre optó por un simple sándwich. Era el primer día de vacaciones y tocaba descansar, se retiró a su room 366. Tras un largo ejercicio de búsqueda logró sintoniza tve. Era la hora de las noticias, nada nuevo.

Seguimos con casos de fake news, y no cesa la lawfare, es tiempo de incendios y así se cuenta en el telediario, los casos de bullying no cesan y aun siguen los ecos de la selección española de fútbol. Todavía le cabrea ver aquel autobús luciendo la frase de la victoria «Stars sine together» con lo bien que suena «las estrellas brillan juntas». Cae la noche, lo que emiten en prime time no le interesa y dado que si dispone de wifi recurre a su iPads y busca algo en streaming de lo que consume habitualmente. Han pasado veinticuatro horas y aquel español tan español echa de menos la tierruca. Añora el repicar del chorro de la sidrina y desea oír falar n´asturiano.


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