La Voz de Asturias

El puente de La Florida busca su público

Oviedo

Raúl Álvarez Oviedo

Un goteo de usuarios incrementa cada día los usuarios de la pasarela que comunica el barrio con La Argañosa

01 Jul 2016. Actualizado a las 15:48 h.

Una nueva calle necesita su tiempo para encajar en la trama urbana y encontrar su papel en la ciudad. Los técnicos municipales del área de Movilidad lo han constatado tantas veces en otros lugares, que aún consideran prematuro avanzar una evaluación del impacto del puente entre los barrios de La Florida y La Argañosa, que estos días ha cumplido su primer mes en funcionamiento, sobre el tráfico en la zona oeste de Oviedo. Sin duda, es positivo y ha contribuido a desahogar de embotellamientos un área en la que los conductores se veían obligados por falta de alternativas a coincidir en una misma ruta con independencia de su destino final, pero el ayuntamiento aún no dispone de datos sobre el número de usuarios que cruzan cada día esa pasarela.

Los técnicos prefieren esperar y dar tiempo a que los automovilistas se familiaricen con la nueva alternativa antes de medir su ocupación. La norma general es que cualquier calle nueva -como otras de las inauguradas este año en los alrededores del Carlos Tartiere- tarde alrededor de medio año en alcanzar el flujo de tráfico que será habitual en ella. Hasta entonces, el número de vehículos crece por goteo: los primeros en incorporarla a sus itinerarios serán los conductores que vivan o trabajen cerca, porque son también quienes antes toman nota de la novedad. El resto de vecinos o visitantes de la ciudad llegan poco a poco. Comparan cuánto tardan en llegar de su origen a su destino por su trayecto de siempre con el tiempo que les lleva el mismo viaje si cambian de ruta, cronometran los semáforos o descubren por azar, quizá en un trayecto en taxi o en un coche conducido por un amigo, una alternativa que les conviene.

En el caso de la glorieta y el puente entre La Florida y las piscinas del parque del Oeste, no hay dudas de que existía una gran demanda previa. Los vecinos del barrio llevan años clamando por una salida que les evitara el tapón de la glorieta de La Argañosa y diera otra posibilidad de acceso a sus viviendas. El problema para una zona dinámica y en expansión de la ciudad, que censa ya más de 7.700 vecinos, es que sus vías de comunicación seguían estancadas en el diseño de los años 90, previo al boom urbanístico, que definía esa área del oeste de Oviedo como un distrito semirrural, apto para casas unifamiliares y huertas. Las modificaciones posteriores, sin embargo, abrieron ahí el bulevar que da nombre al barrio. Con sus 1,6 kilómetros de longitud, es ya la calle más ancha y larga de la ciudad y en sus alrededores se han levantado algunos de los edificios destinados a renovar la imagen urbanística de la ciudad.

La obra, que se ha disparado a un presupuesto superior a 4,8 millones de euros, aún no está terminada. Faltan por entregar las plazas de aparcamiento situadas bajo el puente y muy demandadas por los vecinos, que pidieron al ayuntamiento su construcción en el lugar reservado a un estanque en el proyecto inicial. La adjudicataria trabaja en ellas y prevé entregarlas este mismo año. Con ellas y con los flujos de tráfico que genere la salida más fácil hacia el centro de la ciudad, el puente podría quedarse pequeño en el futuro. Los técnicos municipales ya contemplan otro añadido a las vías del barrio: una salida directa a la antigua carretera de La Coruña, la N-634, que iría a parar cerca de un enlace con acceso a la autovía de Grado y La Espina (A-63) y a las rondas exteriores de Oviedo.


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