Oviedo diseña un nuevo plan de peatonalizaciones
Oviedo
El tripartito prepara un proyecto de movilidad en el que el peatón pase a ser el protagonista en detrimento del coche. Apostará por potenciar el uso de la bicicleta y del transporte público
04 Jan 2017. Actualizado a las 14:12 h.
«El Campo San Francisco es como un fuerte de vaqueros rodeado de indios». Los indios son los coches que dan vueltas a la fortaleza durante todo el día. La metáfora, utilizada por el concejal de Urbanismo de la capital, Ignacio Fernández del Páramo, sirve para explicar la desconexión del pulmón de la ciudad con el resto de las calles que le rodean. Es el ejemplo más conocido y, en opinión del edil, sirve para explicar que Oviedo es una localidad diseñada para vehículos a motor en la que los peatones son solo un elemento más que tiene que adaptarse. Y pretende que eso cambie. Para ello, el tripartito está diseñando un Plan de Movilidad que contempla la peatonalización de varias calles en el centro y en los barrios. Pero se trata de un proyecto mucho más ambicioso, sostenible, y a largo plazo. El axioma es que, por orden de prioridad, el elemento más importante sea el peatón, seguido de la bicicleta, el transporte público, la moto y, en último lugar, el coche.
El proyecto en el que trabajan desde el consistorio supondría un cambio radical en la forma de desplazarse por la capital. Oviedo se asemeja en la actualidad a las ciudades holandesas de hace 40 años, motivo por el que Del Páramo considera que, si ellas pudieron transformarse, la capital del Principado también puede hacerlo. Eso sí, para ello es necesario que se modifiquen muchas cosas y un cambio de mentalidad en la ciudadanía. En primer lugar el peatón debe pasar a ser el verdadero protagonista de la ciudad. Esto significa que pueda desplazarse a pie por sin sobresaltos y equipar a la localidad con un buen sistema de transporte público que facilite a los ciudadanos elegir esa opción sin perder tiempo. Con esta premisa, las peatonalizaciones ganarían terreno, y aunque no se manejan plazos, la idea del actual equipo de gobierno pasaría por una serie de actuaciones concretas, a las que seguirían otras en los barrios.
En el centro, la reordenación más ambiciosa sería en el entorno del Campo San Francisco, aunque según el concejal de Urbanismo «no requeriría grandes intervenciones». Del Páramo defiende la idea de que los ciudadanos puedan ir a pie «de la Escandalera al Campo con naturalidad y salir desde el Instituto Alfonso al parque con la misma naturalidad». «El que tiene que estar cómodo es el peatón y no el vehículo, como ocurre en la actualidad», explica el edil, motivo por el que, aunque no existe un proyecto definitivo, la opción de peatonalizar esa zona gana peso. El problema es que el Campo está situado en una zona de mucho tránsito, que en muchos casos resulta más ventajoso para los coches que usar la ronda. «Eso tiene que cambiar», asegura Del Páramo.
Como alternativa propone, aunque es solo una de las opciones que barajan desde el Ayuntamiento, la creación de un lugar en la periferia en el que se puedan dejar los coches y que esté bien conectado con el centro. Además, asegura que desde ahí se podría llegar caminando al centro en unos diez minutos. De esta forma se solucionaría uno de los grandes problemas de tráfico de la capital, ya que el concejal afirma que 2/3 de los vehículos que circulan por Oviedo no son de ovetenses. Por tanto, explica que se conseguiría reducir de los 20.000 coches que pasan diariamente por la localidad a unos 6.500, por lo que una calle tan transitada como General Elorza podría tener un solo carril en cada sentido y ganar espacio para el peatón. Eso sí, Del Páramo tiene claro que en todo este proceso jugarían un papel fundamental el resto de concejos del área metropolitana, ya que es necesario impulsar acciones conjuntas para que todo este plan tenga los efectos deseados.
Resto de peatonalizaciones
El Ayuntamiento todavía está trabajando en el Plan de Movilidad, por lo que quedan muchos aspectos que debatir y por concretar, pero hay una serie de calles que se encuentran entre las prioritarias a peatonalizar. Entre ellas se encuentran la calle Paraíso, Postigo o repensar la calle Pozos, que tiene una acera muy estrecha por la que apenas puede pasar una persona. Uno de los ejemplos en este tipo de actuaciones es Pontevedra, que como medida para el ancho de las calles marca que puedan cruzarse dos personas con el paraguas abierto.
La intención no es quedarse en el centro, sino que el objetivo es llevar este tipo de actuaciones a los barrios. «Queremos crear identidad de barrio» en la ciudad y que los ciudadanos no tengan que desplazarse al centro para realizar su vida diaria. El concejal no ha querido adelantar más actuaciones concretas, pero su modelo de ciudad está claro.