«Estamos indefensos hasta con un cristal superblindado y alarma»
Oviedo
Las cámaras de tráfico y la búsqueda de huellas, claves en la investigación de un establecimiento de informática asaltado en Oviedo esta pasada madrugada
06 Jan 2017. Actualizado a las 19:14 h.
Ni un cristal superblindado, de doble hoja, ni la alarma conectada a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía han sido suficientemente disuasorias para evitar que, en la madrugada de la festividad de Reyes, la tienda de informática Computer System, ubicada en la calle Campomanes, en Oviedo, fuera asaltada. A golpe de alcantarilla, los delincuentes consiguieron abrir un gran boquete en el escaparate por el que lograron sustraer los ordenadores, portátiles y teléfonos móviles que estaban expuestos para la venta y, a continuación, emprender rápidamente la huida.
Eran las tres de la mañana del viernes, cuando un gran estruendo se escuchó en la calle Campomanes. Inicialmente algunos vecinos atribuyeron el ruido a «una colisión entre dos vehículos», tal y como relató uno de ellos a los agentes que se desplazaron minutos después hasta el establecimiento avisados por una llamada de la empresa de alarmas contratada, tras saltar la alerta en la central.
«No tienes forma de defenderte»
Apenas unos instantes después, se presentaba el propietario del establecimiento. «No me explico para qué pueden querer un ordenador sin fuente de alimentación, ni batería, sin garantía, ni caja. Les falta todo. La única suerte que he tenido es que otros ordenadores se habían vendido los días previos a la festividad de Reyes», explicaba el dueño, mientras trataba de cuantificar las pérdidas económicas ocasionadas por los desperfectos y valorar los efectos sustraídos.
La inseguridad era su principal preocupación. « No sé si es por la crisis, por necesidad o cuál es la razón de que parezca que ya no estás seguro ni con esas fuertes medidas de protección. Esto te crea una gran inseguridad porque ves que no tienes forma de defenderte y si te toca, te tocó», lamentaba Eduardo Robredo, tras comprobar que el cristal superblindado que había instalado no había soportado el impacto de una alcantarilla arrojada con gran fuerza contra el escaparate.
Cámaras de vigilancia y huellas
Esta es la tercera vez que sufre un robo y, a diferencia de las ocasiones anteriores, creía que ya estaba suficientemente protegido por las numerosas medidas de seguridad que había adoptado. Pero ha constatado que no ha sido así. Por ello confía en la investigación policial y en los datos que puedan aportar las cámaras de vigilancia de tráfico que controlan la circulación del entorno de la calle Campomanes y Martínez Marina puesto que podrían ser determinantes para la identificación de los autores, si captaron las imágenes del asalto o de la fuga, por lo que se solicitarán en los próximos días a la Jefatura Provincial de Tráfico.
Efectivos de la Policía Científica han estado también inspeccionando el establecimiento recogiendo muestras y posibles huellas existentes en el escaparate, que podrían contribuir igualmente a la localización de las personas que participaron en el robo. «La primera vez me robaron un ordenador que, en aquel momento, estaba valorado en 500.000 pesetas; la segunda vez aparecieron restos de sangre en el escaparate y eso me llevó a instalar un cristal de gran grosor, con el que pensaba que ya estaba protegido, pero está visto que tampoco ha sido efectivo y han conseguido robarme por tercera vez», se resignaba el propietario del comercio asaltado.