La Voz de Asturias

Sergio Llera, candidato del PSOE a la alcaldía de Oviedo: «Quiero ser un alcalde que esté con la ciudadanía a pie de calle, no un alcalde de despacho»

Oviedo

Carmen Liedo Redacción
Sergio Llera, candidato del PSOE a la Alcaldía de Oviedo

El nuevo líder socialista reivindica una política cercana a los vecinos, defiende su independencia dentro del partido y plantea la vivienda como el gran desafío pendiente de la ciudad frente al modelo de Alfredo Canteli: «vamos a gobernar para la mayoría, no para una minoría»

02 Aug 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Con 26 años, Sergio Llera afronta el mayor reto de su trayectoria política tras imponerse en las primarias del PSOE y convertirse en candidato a la Alcaldía de Oviedo. El también secretario general de Juventudes Socialistas de Asturias asegura en la entrevista concedida a La Voz de Asturias que su objetivo es recuperar la conexión con los vecinos a través de una política más cercana y centrada en los problemas cotidianos, aunque también se muestra consciente de que si accede al cargo tendrá que hacer frente a desafíos como es el de la vivienda, que se ha convertido una de las principales asignaturas pendiente de la ciudad. Frente a quienes pueden cuestionar su juventud, el nuevo líder socialista reivindica su autonomía en la toma de decisiones y apuesta por construir un proyecto con vocación mayoritaria para disputar el gobierno municipal al PP. Dos ideas que tiene claras: la primera, que quiere ser «un alcalde que esté con la ciudadanía a pie de calle» y no tanto un alcalde de despacho»; la segunda, que, si el PSOE logra alcanzar la Alcaldía de Oviedo, «vamos a gobernar para la mayoría y no para una minoría», como reprocha que hace Alfredo Canteli.

—Con 26 años acaba de convertirse en el candidato del PSOE a la Alcaldía de Oviedo. ¿Qué cree que aporta Sergio Llera que no hayan aportado los candidatos socialistas de los últimos años?

—Ha habido muy buenos candidatos, tanto cabezas de lista como concejales, en las últimas candidaturas. Lo que creo es que puedo aportar, en este caso, cierta ilusión, como he dicho desde el principio en la campaña. Es un momento complicado para la política porque hay mucho ruido y yo quiero alejarme de ese ruido y, sobre todo, quiero volver a generar un movimiento empezando por ilusionar primero dentro, y a eso me he dedicado en estas semanas de campaña, para luego volver a ilusionar fuera. Quizá haya gente que vea un hándicap en mi edad, es cierto que tengo 26 años, llevo trabajando desde los 18 años en la empresa privada y quizá me falte esa trayectoria o esa experiencia en la administración pública, pero creo que eso se puedo complementar bien con otros perfiles que sí que tengan esa experiencia. Mi edad, frente a los que lo ven como un hándicap, me permite proyectar el Oviedo de los próximos 10, 15 o 20 años, pensando en el municipio del futuro, en cómo planteamos soluciones a los problemas del presente, pero también cómo nos anticipamos a esos problemas del futuro para construir una ciudad y un municipio mucho más amable, mucho más cercano y que tenga el foco en la mayoría social.

—Ha ganado unas primarias muy competidas. ¿Qué les diría hoy a los militantes que apoyaron a otros candidatos y todavía dudan de que usted sea la persona adecuada para liderar este proyecto?

—El proceso de primarias creo que es un proceso positivo al que invito al resto de partidos políticos porque, frente a un PP que nombra a Alfredo Cantelli como candidato, las primarias enriquecen y la participación siempre suma. Dicho esto, tanto a quienes me apoyaron como a quienes apoyaron a Almudena o a Enrique, les digo que me voy a dejar la piel por crear un programa electoral y por crear el mejor equipo para salir a ganar las elecciones. Hasta el domingo pasado teníamos tres precandidatos, ahora sólo hay un único proyecto y es un proyecto en el que aspiro a que se sientan representados, en el que se sientan cómodos y, sobre todo, que tiene vocación mayoritaria dentro de la agrupación. Lo que nos interesa es que, si hasta el pasado domingo teníamos 640 interlocutores que era la militancia de la AMSO, a partir de ahora tenemos prácticamente 230.000 interlocutores que son los habitantes del municipio de Oviedo, a quienes nos tenemos que dirigir para convencerles, para movilizarles y para decirles que aquí está el Partido Socialista y que salimos a ganar las elecciones para representar sus intereses.

—Su victoria coincidió prácticamente con la dimisión de Delia Losa como secretaria general de la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo. ¿Le sorprendió?

—Sí que me sorprendió el lunes por la mañana encontrarme con la decisión de Delia de dimitir. Más allá de eso, quiero agradecerle a Delia tanto su labor los últimos años como la confianza que ella depositó en mí hace poco más de año cuando decidió que yo entrara a formar parte de su ejecutiva. Soy plenamente consciente de que la decisión de Delia es una decisión que ha sido muy meditada porque es de las personas con las que más trayectoria he tenido dentro de la agrupación desde que me afilié hace 11 años. Por lo tanto, respeto absoluto a la decisión de Delia para la que no tengo más que palabras de agradecimiento por su labor estos últimos cuatro años. Además, sé que es una persona que va a seguir aportando al proyecto socialista y va a seguir aportando para que esta candidatura gane las elecciones el año que viene.

—¿Ha hablado con ella después de su dimisión?

—He intercambiado varios mensajes con ella y tengo pendiente una conversación en persona que abordaremos en las próximas semanas.

—¿Hay algo que pueda contar de lo que os dijisteis?

—Prefiero mantener la conversación en privado, pero como comentaba anteriormente, le mostré mi agradecimiento por su labor como secretaria general, que entendía y respetaba la decisión que había tomado y que ahora tocaba abrir una nueva etapa. Por mi parte, que mi intención como candidato era unir, generar ese programa electoral y volver a dirigirnos a la ciudadanía para que sepan que queremos aspirar a ese gobierno progresista en 2027.

—La nueva gestora de la AMSO ha sido impulsada por la Federación Socialista Asturiana. ¿Qué relación quiere mantener con la dirección regional? ¿Va a ser un candidato con autonomía propia o muy alineado con la FSA?

—Mi interlocución ahora será con la gestora, que es el órgano que nombra la FSA, tal y como está recogido en los estatutos para cuando se producen dimisiones o hay excepcionalidad orgánica que provoca dimisión. De hecho, yo ya he hablado esta semana con Guillermo Peláez, el presidente de la gestora, y vamos a tener una relación fluida, una relación para alinear tanto al candidato como a la dirección política del partido y preparar la agrupación para hacer un proceso participativo y elaborar el programa electoral. Es importante también que vayamos alineados en la elaboración de los equipos. Más allá de eso, cuento con el respaldo de la dirección regional y así me lo han hecho saber una vez que ha acabado el proceso de primarias. No obstante, cualquier candidato hubiera contado con ese respaldo porque en Oviedo nos jugamos mucho, así que creo que toca poner todo lo que esté de nuestra mano para conseguir esa victoria electoral el año que viene.

 Un candidato leal pero autónomo

—Puede haber quien piense que, por su edad, por venir de Juventudes Socialistas y por lo que se juega el partido en un municipio con tanto peso como Oviedo otros acabarán tomando las decisiones importantes por usted. ¿Qué les dice de antemano?

—Entiendo que es una visión que puede tenerse fuera. Quien me conoce políticamente sabe que soy una persona que siempre ha actuado con lealtad, pero también con mucha crítica interna porque creo que eso enriquece. Entonces, aunque soy una persona leal con el partido y lo seré leal también con la militancia de Oviedo, que es quien me ha elegido para encabezar la decisión, soy una persona autónoma en la toma de decisiones pese a mi edad, lo cual no considero que deba ser un sesgo que se utilice contra un candidato. Muchas veces se nos dice que los jóvenes no nos involucramos o no participamos activamente en la política, o incluso hay una cierta desafección joven hacia la política, por tanto, me sorprende que cuando un joven decide dar un paso tan importante pueda haber personas que desde el paternalismo puedan ingerir que las decisiones las tomarán otros. Las decisiones las tomaré yo como candidato, lo haré conjuntamente con la dirección del partido y también con la militancia que es quien me ha puesto aquí.

—Lo primero será convencer a los ovetenses de que el PSOE merece una nueva oportunidad de gobernar ¿Ya tiene pensado cómo los va a convencer?

—No hemos planteado todavía toda la estrategia, pero a lo largo de la campaña quise centrarme en cuatro pilares que creo que tienen que guiar nuestro discurso, como son la vivienda, la movilidad, el volver a recuperar el discurso en los barrios y en el medio rural y, por último, en volver a aspirar a ser la capital de referencia del norte de España. Más allá de eso, considero que la política municipal tiene las condiciones que nos permiten hablar de lo cotidiano, porque muchas veces pensamos en debates grandilocuentes o en grandes proyectos para el municipio, que también es necesario que los abordemos y el Partido Socialista lo tiene claro para conformar el programa electoral y cuál es nuestro modelo de ciudad. Pero más allá de eso, creo que tenemos que volver a recuperar el discurso de lo cotidiano, de lo que es la política municipal, alejarnos del ruido, abrir un proceso de escucha con las entidades, el tejido asociativo, comercios, sindicatos, empresas, construir el mejor programa electoral y, una vez que lo tengamos, empezar a patear el municipio porque si hay algo que nos permite la política municipal es mirar a los ojos al vecino y a la vecina, de tú a tú, hablar con él, ver cuáles son sus necesidades y plantearles cual es el modelo de ciudad y de municipio que tiene el socialismo, el modelo de sociedad que tenemos desde el Partido Socialista de Oviedo, que es un modelo que piensa en la mayoría social y es un modelo que beneficia a la gran mayoría social de este municipio.

—¿Qué es lo que más le chirría de la forma de gobernar de Alfredo Canteli? ¿Cuál diría que es su mayor fracaso?

—Yo creo que el mayor fracaso que tiene la administración del señor Canteli es que su política está dirigida hacia una minoría, hacia unos pocos. Hay que volver a poner el foco en la mayoría social, hay que volver a pisar el barrio. Muchas veces se dice que el político, el alcalde, los concejales tienen que ir al barrio; yo creo que tienen que venir de él y que las actuaciones tienen que ser actuaciones que vayan a favorecer a la mayoría social, por tanto, nuestro modelo es el modelo de la mayoría frente a su minoría, es el modelo de la ciudad y el municipio verde y amigable frente a una ciudad del asfalto y muy poco amigable. Más allá de eso, creo que la gran prioridad y la gran asignatura pendiente del gobierno municipal es la vivienda. No me explico por qué no se está aplicando la Ley de Vivienda en Oviedo cuando en otros municipios de Asturias sí que se está haciendo. Es un verdadero drama la situación de la vivienda que, en apenas un año, el precio del alquiler haya subido un 10%, y que, si nos retrotraemos una década, el precio de alquiler se ha duplicado. Más allá del dato, genera situaciones en las que hay gente que tiene que irse del municipio o hay jóvenes que no pueden emanciparse. Es un problema que daña ya no solo a los jóvenes, sino a los no tan jóvenes y la administración local tiene mucho que decir, no se puede poner de perfil. Es por eso que desde aquí le digo al señor Cantelli que hasta las elecciones queda mucho tiempo y se necesita abordar el problema ya: le pido que aplique la Ley de Vivienda, que declare las zonas tensionadas y que se tome en serio una problemática tan grande para el municipio como es este tema.

Escucha permanente de la ciudadanía

—Pertenece a una nueva generación de políticos. Más allá de la edad, ¿en qué se va a notar que Sergio Llera gobierna de una forma distinta?

—Si llego a la alcaldía se va a notar en cómo vamos a articular la acción de gobierno. Será una acción de gobierno que pasará por hacer una escucha permanente de los barrios, con las entidades, modificando el modelo de participación ciudadana porque es necesario dar una vuelta a los distritos… Pero, sobre todo, creo que lo que tiene que hacer el ayuntamiento es dedicarse en cuerpo y alma a esos problemas de lo cotidiano a los que me refería antes: hablaba de vivienda; de movilidad, por ejemplo, de cuánto se tarda en recorrer el municipio de un punto a otro, que son las problemáticas que tenemos que abordar desde el ayuntamiento. Entonces, yo quiero ser un alcalde cercano, no quiero ser un alcalde de despacho, quiero ser un alcalde que esté con la ciudadanía a pie de calle y sobre todo dando respuestas a esos problemas que muchas veces se ven olvidados. La grandeza de la política municipal es que va desde asfaltar un camino en la zona rural hasta poner un banco al vecino en el parque o renaturalizar un espacio público para adaptarlo al presente, al reto climático. Entonces, lo que va a notar en la ciudadanía si conseguimos llegar al gobierno municipal es que vamos a gobernar para la mayoría y no para la minoría.

—¿Se plantea que quizá para llegar a la alcaldía tenga que buscar acuerdos con las fuerzas de la izquierda?

—Es cierto que las aritméticas políticas son necesarias por la fragmentación del voto, porque ya no abundan tanto las mayorías absolutas. Pero mi labor como candidato es salir a por esa mayoría absoluta. No obstante, cuando no se da esa mayoría, yo sí que creo que nos tenemos que poner de acuerdo las fuerzas progresistas para intentar sumar modelos que se parecen más frente al que tiene la derecha, que es ese modelo de los pocos. Como reflexión, sin entrar en valorar la estrategia de oposición que tienen unas formaciones u otras, decir que, desde luego, el Partido Socialista nunca va a ser muleta del Partido Popular. Nuestra misión es estar en las instituciones y en los gobiernos y no seremos muleta de aquellos que gobiernan mirando para la minoría y no para la mayoría. Creo que nuestro modelo de ciudad difiere muchísimo.

—Hablaba antes de los pilares sobre los que había sustentado su candidatura. ¿Cómo estructurará su programa de ahora en adelante y para prevé tenerlo listo?

—Es pronto para tener una estructura de programa electoral. Efectivamente tenía 4 bloques dentro de lo que fue la campaña de primarias, pero ahora se abre un momento que también considero apasionante para los que estamos en política, que es la redacción del programa electoral, porque es un momento en el que nos permite hacer esa escucha social que creo que tendría que estar mucho más implementada en el día a día y no hacerla cada cuatro años, y que ahora haremos con mucho más rigor y con mucha más profundidad. Entonces, a partir de septiembre quiero empezar por tener reuniones con la militancia y, después, extenderlas a la sociedad, porque no quiero que sea mi programa electoral sea el programa electoral del Partido Socialista de Oviedo, quiero que sea el programa electoral del modelo de ciudad y de municipio que nos merecemos. Como decía anteriormente, comercio, empresarios, asociaciones vecinales, sindicatos, creo que ellos tienen mucho que aportar a esas ideas que necesitamos incluir en nuestro programa electoral. Sobre las fechas, quizá es demasiado pronto para concretar, pero me gustaría materializar el programa electoral, a ser posible, antes de que finalice el año para, a partir de enero del año que viene, tener propuestas concretas y empezar a presentarlas a la ciudadanía, que conozcan lo que les vamos a ofrecer y cuáles serán las actuaciones a desarrollar cuando lleguemos al gobierno, que puedan votarlas en mayo con mucho grado de conocimiento.

—Oviedo no es sólo la ciudad, también hay zona rural ¿cómo piensa llegar a los potenciales votantes de una y otra zona?

—Cuando hablamos de Oviedo hay que hablar de municipio y no solo de ciudad, porque la palabra municipio engloba a los barrios y al medio rural. Lo primero que tenemos que hacer es entender que hay una serie de actuaciones que hoy por hoy el gobierno municipal no está gestionando en el ámbito del medio rural de Oviedo, en nuestros pueblos, una serie de actuaciones que son urgentes. Lo que no puede ser es que en el municipio de Oviedo haya ciudadanos de primera y haya ciudadanos de segunda, como sucede, y que el acceso a ciertos recursos difiera en función de dónde vivas. Entonces, empezaremos pateando el territorio con el conocimiento que ya tiene nuestro grupo municipal para sumar la visión que nos den los vecinos y vecinas. Y dentro de ese plan, que abarcaría a los barrios y a la zona rural, y que sería prioritario, tener una calendarización de actuaciones. Mi objetivo es que todas las partes de Oviedo sumen por igual, porque desgraciadamente hoy no todos los barrios ni toda la zona rural suma por igual y hay ciertas necesidades en las que el ayuntamiento está mirando hacia otro lado y no las está sabiendo resolver.

«Reivindico siempre la buena política»

 —Hasta ahora era un dirigente político relativamente desconocido para la mayoría de los ovetenses y ahora pasa a estar bajo el foco. ¿Qué cree que va a cambiar más en su vida personal?

—Es cierto que cuando uno toma esta decisión la toma sabiendo que quizá haya parte de privacidad que uno va a perder en el día a día, pero, poniéndolo en la balanza, creo que es muy bonito poder dedicarme a algo tan noble y tan gratificante como es la política institucional, cuando hasta ahora solo había participado en política orgánica. Entonces, quizás pierda cierta privacidad y ahora haya más vecinos que me identifiquen, pero creo que es algo positivo por lo decía antes: yo en caso de que los vecinos me otorguen su confianza y sea alcalde, quiero ser un alcalde cercano y estar en la calle mayoritariamente, huir del despacho lo más posible. Entonces, asumo el reto con muchísima humildad y con muchísimo respeto para que los ciudadanos sepan que la política municipal es la mejor herramienta que tienen para cambiar su vida y para que sus necesidades más cercanas se puedan solventar. Sé que va a haber un cambio considerable en mi vida, empezando quizá por lo laboral, porque ahora me dedico al ámbito privado y pasaré al ámbito público a partir del junio del año que viene, pero yo creo que merece la pena.

—¿Hay algo que le dé vértigo al aspirar a gobernar un municipio como Oviedo?

—Yo creo que estas decisiones dan vértigo, incluso a las personas que ya llevan muchos más años en política, porque cuando das el paso eres consciente de que puede afectar también a la gente que te rodea. Lamentablemente, en la política actual estamos viendo como a familiares, amigos o al entorno cercano de personas que están en políticas muchas veces se les pone el foco a ellos. Es por eso que reivindico siempre la buena política y reivindico la política que debata y confronte ideas, pero que nunca entre en el ámbito personal, porque creo que flaco favor nos hacemos y flaco favor hacemos como representantes públicos bajar a ese nivel, a ese fango que no aporta nada y que no suma. Desde luego, mi compromiso con los vecinos y las vecinas es hacer una campaña en positivo, una campaña en la que yo pueda hablar del modelo de municipio que tengo, del modelo de hacer política en la que creo y esto difiere mucho de la confrontación y el ruido permanente. Yo me quiero alejar del ruido político, sea del color que sea; ahora hay muchísimo ruido nacional y yo creo que tenemos que bajar los decibelios, tenemos que ser capaces de hablar de Oviedo y creo que el ruido no nos puede opacar una conversación sincera, serena, sobre la ciudad y el municipio que aspiramos a construir y sobre la problemática actual que tenemos todos los vecinos y vecinas de Oviedo.

 

 


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