El Sporting recurre las expulsiones de Cases, Luis y Sancho
Sporting 1905
08 Jan 2014. Actualizado a las 12:24 h.
El descontento es máximo, pero la reacción pública está siendo contenida, tanto desde el área deportiva como la administrativa, dado que ese tipo de quejas no han sido nunca bien tomadas en Madrid y pueden acarrear peores consecuencias. La estrategia es mostrar las quejas con pruebas, y en el terreno de lo privado, para evitar escándalos difíciles de controlar.
La primera medida ha sido enviar una serie de imágenes en las que se aprecia como Nacho Cases no hace penalti sobre Victor, por lo que se le retiraría una tarjeta amarilla y cumpliría ciclo de amonestaciones contra el Tenerife. En el caso de Luis Hernández, se considera que la sanción debería ser para Iván Hernández, por ser quien realmente hace la falta sobre el punta del Zaragoza.
Y la expulsión más complicada de evitar será la de Nacho Sancho, al no existir imágenes que defiendan la acción en si misma, a la par que el acta arbitral es claro en su agresión. En su defensa se ha enviado la escena en la que Álvaro, central del Zaragoza, agarra previamente la cara del preparador rojiblanco y surrealistamente le introduce un dedo en su boca.
La decisión del Comité se conocerá esta misma tarde si no hay mayor problema.
-Nota del Consejo de Administración del Real Sporting:
El Consejo de Administración del Sporting ha decidido que se lleve adelante la presentación de alegaciones previas a la reunión de mañana del Comité de Competición contra las segundas tarjetas amarillas que vieron respectivamente los jugadores rojiblancos Luis Hernández y Nacho Cases, así como contra la tarjeta roja directa que le fue mostrada al preparador físico Nacho Sancho.
Siempre desde la mesura y el respeto que debe de imperar en el fútbol, este Consejo de Administración, cuya postura fue manifestada el pasado domingo, quiere finalizar esta nota diciendo que continuará defendiendo sin cortapisas la realidad del Real Sporting de Gijón: partido a partido, día a día, desde el sentido común, alejado de focos, pero sin pausa ni renuncia a cuantos cauces pueda tener a su alcance.