La Voz de Asturias

Sporting 0 - 1 Las Palmas

Sporting 1905

Alejandro Vigil Morán

15 Jun 2014. Actualizado a las 22:06 h.









-No pudo ser...dos balones al palo y sendas paradas del guardameta visitante, entre ellas a una vaselina espectacular de Carmona, impiden la entrada a la final del Playoffs a los rojiblancos de forma injusta.

Sporting: Cuéllar (1); Lora (2), Luis (3), Bernardo (3), Canella (3); Carmona (3), Mandi (2), Sergio (3), Jony (1); Lekic (1) y Scepovic (1). También jugaron Cases (1), Guerrero (1) y Jara (1).

Cierto es que la formación del 4-4-2 y el sistema de juego continuó sin carburar otra semana más y deberá ser analizado a fondo de cara a la próxima campaña. Aunque bajo la magia de El Molinón se dio un aumento de intensidad que hizo merecer la clasificación para el sueño de Primera, frente a un Las Palmas que para los que seguimos la División de Plata posiblemente haya hecho su encuentro más serio en fase defensiva; siempre con la colaboración de un cuarteto arbitral que permitió sus constantes perdidas de tiempo como viene siendo habitual en el fútbol español, todo un clásico como el no respetar la distancia reglamentaria de las barreras. Confiemos en que la FIFA también busque una solución a corto plazo para este asunto, al igual que ha hecho con el espray señalizador para respetar las distancias.

Pero volviendo al partido y como único pero, a la par que la ya habitual desconexión de los hombres de arriba respecto a sus compañeros, salvo en los momentos de máxima intensidad grupal, quizá se echo en falta un mayor calentamiento del partido en los compases finales, algo que si se alcanzó por momentos en la primera mitad. Las Palmas no tuvo el balón y llegó a sentirse en peligro en diversas ocasiones, pero los rojiblancos no supieron inocularle ese miedo escénico de estar a un gol de verse fuera de la fase final.

En la segunda mitad, Abelardo Fernández decidió dar entrada a Nacho Cases por Mandi en el minuto 59, en vista de que el canario sufría el desgaste propio del sistema para los mediocentros, a la vez que dotaba de un intento de creatividad que finalmente no se vio en gran medida. Más tarde era el turno de dar entrada a Guerrero por Lekic para aumentar la presión defensiva y el dinamismo en ataque, pese a que el jugador que llevaba ya varios minutos desgastado era un Jony que posteriormente sería sustituido por Santi Jara, quien al menos abrió algo más el campo y elevó la intensidad.
Todos los cambios tuvieron cierta lógica. Sin embargo, quizá podría haber sido momento para poner a Guerrero lanzando diagonales desde la banda izquierda aprovechando la frescura de un imperial Rober Canella. Con este movimiento se habría reservado un cambio más y se mantendría la baza de Lekic para colgar balones como se hizo en los minutos finales. Claro está que a toro pasado siempre resulta más fácil de ver por el espectador.

En cuanto al duelo táctico entre ambos banquillos, lo más destacable estuvo en la buena fijación por parte de los zagueros a la pareja serbia, así como las constantes caídas de hombres canarios al flanco de Lora para buscar superioridades, tanto en el juego aéreo como a ras del piso al estar acompañado por el reconvertido Luis Hernández. Por parte local llamó la atención la perdida de la banda derecha durante un largo tramo de la segunda mitad, ya que buscando también esa superioridad numérica Carmona se colocó como un mediapunta con tendencia a caerse a la banda izquierda. Lastima que en ese tramo de la disputa Jony se encontrase en la reserva energética y no fuese del todo aprovechado.

Como anécdota: el gol de Las Palmas en el último minuto de juego con los rojiblancos ya completamente volcados en ataque. Y la salida del terreno de juego de Scepovic, último hombre en abandonar el césped mientras echaba un aplauso y un vistazo a la grada en el que podría ser su último partido como sportinguista.

En definitiva, tiempo de analizar qué mimbres se tienen para la próxima campaña, quién llevaría las riendas del banquillo y qué se debe mejorar para obtener el ansiado regreso a la categoría de las estrellas.


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