El Villarreal genera dudas tácticas al Sporting
Sporting 1905
16 Aug 2015. Actualizado a las 23:33 h.
Ni con la goleada al Palermo en el Trofeo Villa de Gijón se tenía la permanencia asegurada, ni con la derrota del sábado, con problemas a la hora de generar ocasiones de gol se está en Segunda División. Sin embargo, la forma en la que los de Marcelino García Toral intentaron ahogar la salida de balón sportinguista y crear situaciones de peligro en fase defensiva, genera dudas. Al menos a la hora de enfrentarse a escuadras que vayan a jugar competiciones europeas.
En vista de lo acontecido durante la pretemporada, Abelardo Fernández parece apostar por un 1-4-4-2. Su sistema de juego preferido, el cual no pudo instaurar el verano pasado al no conseguir los fichajes que había reclamado. Aún así, a lo largo de la pasada campaña se fue viendo en más de una ocasión ese mismo sistema, llegando a darse el caso de organizarlo sin delanteros centro puros, con la pareja formada por Dani Ndi y Pablo Pérez.
En el encuentro de ayer, la distancia entre las tres líneas fue notable, lo que dejaba con mucho campo por cubrir al doble pivote compuesto por Nacho Cases y Sergio Álvarez. Y es que éste es uno de los problemas del sistema propuesto cuando se juega con dos delanteros centro natos y dos extremos, se corre el riesgo de convertirlo en prácticamente un 1-4-2-4 en el que no solo la defensa hace lagunas, sino que el ataque se queda totalmente desconectado y aislado al partirse en dos.
Incluso con la supuesta presencia de dos delanteros centro con implicación defensiva, como podría ser el caso de Mendi y Miguel Ángel Guerrero, en detrimento de Carlos Castro y Tony Sanabria, una descoordinación a la hora de realizar el inicio de la presión colectiva dejaría abierto un canal en el centro de la defensa, que convertiría a los dos mediocentros en simples isletas en inferioridad numérica. Sin olvidar los problemas generados cuando uno de los dos medios vaya a realizar una cobertura, dejando la zona central defendida por un solo compañero. Esta generación de espacios, empezando las jugadas de dentro a fuera, para acabar rompiendo por dentro con este amago; así como buscar la espalda con hombres caídos entre los dos pivotes y los centrales fue la principal arma ofensiva del Villarreal.
Otra posibilidad sobre la que han estado trabajando los rojiblancos se trada de usar un 1-4-4-1-1, de modo que el segundo punta juegue escalonado. El más utilizado en este rol fue Carlos Carmona, que volvería a la mediapunta, y dispone de un mayor rigor táctica y defensivo que otros compañeros. Además disfrutaba de total libertad en fase creativa, siendo el otro delantero él encargado de fijar a los defensas contrarios y ser la referencia ofensiva.
La primera prueba de fuego será este domingo en El Molinón a las 20:30 frente al Real Madrid, donde un mal experimento podría jugar una mala pasada.
