La Voz de Asturias

Moi Gómez encuentra su hábitat

Sporting 1905

Andrés Menéndez Puente

14 Aug 2016. Actualizado a las 17:24 h.


Sobrevivir en tiempos de necesidad. Moi Gómez, acostumbrado a actuar en posiciones más ofensivas, reinó con una actuación genial. Y no era una prueba cotidiana. Ayer, fue el último partido de preparación, en casa ante la afición, previo al debut ante el Athletic.Ante la falta de efectivos en la medular- Sergio no está, Nacho tampoco y Rachid llegó lesionado- Abelardo decidió apostar por Moi Gómez, con virtudes de enganche y categoría de un 10, y el alicantino, que conoce esa posición de categorías inferiores, brilló como acostumbraba antes.

Casi cinco temporadas después de su debut en la máxima categoría nacional, con apenas 18 años y escorado a la banda, busca renacer para demostrar el jugador que lleva dentro. Moi parece entender que es la oportunidad perfecta para progresar. Con 19 primaveras era un hombre importante en los "groguets", habitual titular e internacional sub 21, y jugaba con la confianza de quién no tiene nada que perder. Con ese punto de descaro inocente que sorpende al rival, y enamora al aficionado.

Pero su incesante progresión se frenó, y Moi parecía apagado en la banda. Desconectado e incómodo. En Getafe, Esnáider volvió a confiar en él como interior y su fútbol renació. Moi Gómez necesita balón para recuperar la sonrisa. Para ser feliz. Con el técnico argentino- siempre por dentro- recupero galones y nivel. Y amagó con volver. Moi ya había actuado como interior en Villareal, tanto en filial como a cuentagotas en el primer equipo, pero en Madrid sí que encontró continuidad por dentro.

Gijón, ese paraíso para quién busca redimirse, es su lugar donde estar. Su pequeño paraíso. El contexto, las lesiones de Sergio, Nacho y Rachid, vuelve a situar al alicantino cerca del cuero. En su presentación ya señaló su camino, "el centro del campo es el sitio donde más cómodo estoy". Quizá nunca como pivote pero siempre por dentro. Ahora refrena sus palabras con rendimiento. El Villa de Gijón encumbró al alicantino en una lección de como entender una posición sin el aval de minutos, pero sí la sonrisa. Moi, ayer, volvió a ser Moi.

@andresmpuente


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