La Voz de Asturias

Rotaciones no, dosificaciones sí

Sporting 1905

Alejandro Vigil Gijón

16 Sep 2016. Actualizado a las 18:02 h.

Si una cosa nos ha demostrado el fútbol moderno, con sus benditos cargados calendarios, es que las rotaciones no suelen funcionar por dos razones básicas.

Por lo general, los jugadores no habituales en los onces titulares, escasamente gozan del mejor estado físico, ni de confianza, además de que suelen serlo por no igualar en condiciones técnicas a los miembros del vestuario más destacados. Por lo que si juntas a varios hombres en dichas circunstancias, el barco acostumbra a naufragar por falta de liderazgo en las fases clave de los encuentros.

La Copa del Rey o la Europa League suele dar buena cuenta de ello, así como los parones por selecciones, tal como le ha ocurrido al Fútbol Club Barcelona el pasado fin de semana frente al Alavés. Sin embargo, una tendencia que acostumbra a dar mejores resultados, pasa por cambios de fichas buscando equilibrios concretos para cada línea del campo, de modo que ese novato pueda apoyarse en un salvavidas que le haga brillar a tono con el resto del grupo. El ejemplo más antagónico y escenificado sería el de cambiar de modo simultaneo a la pareja de centrales y al guardameta. Se trata de zonas donde la compenetración, comunicación y confianza en tu pareja de baile se muestran vitales. Lo vimos en la última jornada, cuando un error entre Riesgo, Lejeune y Gálvez propició la expulsión del primero al provocarse una situación de tensión ante el fallo del andaluz, que posiblemente no habría sido tan exagerada si por delante hubiese tenido a una pareja con más partidos juntos a sus espaldas. En contraposición, en El Molinón se permitieron dar descanso a Jorge Meré después de sus citas internacionales, dando paso a Babin, que rodeado de un bloque asentado en la línea defensiva, de medios y la portería, ofreció un rendimiento a la altura de un jugador con mucha más experiencia de la que él tiene en este grupo.

No obstante, los aficionados nunca debemos obviar que los entrenadores saben más que nosotros. Como cualquier humano, se pueden equivocar, pero seguramente sepan que el encuentro de mañana contra el Atlético de Madrid será muy exigente sin balón a nivel de intensidad y un hombre entre algodones, como Moi Gómez, puede aportar menos al grupo por sus molestias físicas que otro jugador más fresco, como podrían ser los casos de Carlos Carmona o Douglas, por citar dos nombres con opciones de ocupar su lugar sin alterar el resto del once. El tiempo para Moi llegará en Vigo, o frente al Fútbol Club Barcelona en Gijón, dentro de cinco y ocho días respectivamente.

Cabe reseñar que la temporada pasada Abelardo Fernández apostó por una polémica puesta en escena en el Camp Nou, donde se dejó fuera del césped a jugadores como Sanabria o Jony para dar paso a otros como Guerrero y Álex Menéndez, quizá no siempre el jugador más técnico sea el más adecuado para afrontar según qué escenarios.


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