Meré contra el tiempo
Sporting 1905
El central asturiano, generación del 97, protagoniza una de las ascensiones más brillantes en los últimos años
08 Oct 2016. Actualizado a las 20:02 h.
Corre más que el tiempo. Y se anticipa a la luz. Jorge Meré, generación del 97, fascina por la simplicidad de sus actos. Todo parece casi lógico, incluso su ascensión. El asturiano es un chico ´normal´; o quizá no demasiado. Hace tres cursos promocionó al filial corroborando sus maneras. No es un central especialmente alto, aunque ha crecido, ni especialmente corpulento, aunque está más fuerte, pero conoce el arte del defensor como un veterano. Meré lee la jugada antes que el medio de el pase. Su concentración y carácter competitivo superan lo emocional: siempre está, y siempre raya a un nivel similar. En poco menos de tres inviernos su vida ha cambiado, de forma radical, Jorge ya no es una promesa, sino una realidad.
Tomás Hervás, en una entrevista a un servidor en Asturias 24, reconocía que impresiona su naturalidad y su talento «Nunca vi nadie como Meré. Es el mayor talento en años». Su progresión, acentuada por la necesidad, fue tan genuina que parece corriente. El complejo salto cualitativo al fútbol profesional gestionado con sencillez: es como saber que todo saldrá bien. Jorge contagia éxito. Y no es poca cosa.
Abelardo apostó por él como futbolista cuando todavía no tenía pelos en la cara. Y Meré, siempre tan constante, respondió de forma progresiva. Sus inicios en LaLiga no fueron fáciles, pero a medida que avanzaba el campeonato acabó por imponer su ley: la que lucha contra el tiempo y la que está sometida a lo mental. En mayo Del Bosque decidió citarlo con la absoluta pero no llegó a debutar. Ahora su cabeza está en lograr anticiparse al lapso temporal y seguir manejando su propio camino. Esta semana, después de caer en Riazor pese a protagonizar una notable actuación, regresó a la Sub21. Jorge, callado como siempre, demostró que además de evitarlos también sabe hacer goles. Nunca es tarde para seguir acelerando.