Un agujero negro
Sporting 1905
El mal momento de Amorebieta ha desatado las dudas sobre quién tiene que ser el compañero de Meré en la zaga. Babín, que está a punto de volver, podría ser la solución
10 Nov 2016. Actualizado a las 11:24 h.
La defensa del Sporting se ha convertido en un agujero negro. Para salvar la categoría es necesario construir un equipo que se haga fuerte en la parte de atrás, y eso es algo que Abelardo no está consiguiendo. En cierta medida, la debilidad defensiva se debe al bache por el que está pasando Fernando Amorebieta. El venezolano es uno de los defensas que más tarjetas ve en el fútbol europeo (sale a una media aproximada de amarilla por partido). Pero esa agresividad no le está sirviendo para dar tranquilidad cuando el equipo es atacado. Desde luego, el ex del Athletic está pasando por su peor momento de forma desde que llegó.
El encuentro ante el Málaga fue la gota que colmo el vaso. El mal rendimiento de la retaguardia rojiblanca estuvo perfectamente ejemplificado en Amorebieta. Precipitado, demasiado pasado de la raya en ciertas acciones, perdiendo el sitio con facilidad y sin precisión a la hora de sacar la pelota jugada. Casi todo lo que hizo, lo hizo mal. Y es preocupante.
Fernando fue la gran apuesta del Pitu para que comandase la defensa tras las salidas de Bernardo y Luis Hernández. Empezó bien, haciéndose notar y formando una pareja consolidada con Jorge Meré. Pero eso, con el paso de las jornadas, ha ido cambiando a peor. Desde que se iniciase la racha de malos resultados, el mejor partido de la parte de atrás del Sporting fue precisamente en Granada: ahí Amorebieta estaba sancionado y Juan Rodríguez demostró grandes dotes. Aun así, el equipo deja muchas y serias dudas.
Babín puede ser el hombre
La solución ante este agujero negro puede estar en alguien que está en la última fase de su recuperación. Jean Sylvain Babín es un hombre de grupo. Está a nada de volver y puede que tras el parón de selecciones ya se encuentre entrenando con el equipo. En las pocas oportunidades que ha tenido, el francés ha demostrado ser un central sobrio, al que no le gustan las complicaciones y toma casi siempre la decisión correcta. Un hombre curtido como él puede ser el factor clave no solo por sí mismo, sino también para que Amorebieta y Meré sientan peligrar su puesto -más el primero- y den un paso más.
Uno de los problemas del bajo rendimiento del Sporting viene de la defensa. El hecho de que Abelardo pueda empezar a recuperar efectivos vendrá bien a todos. Al propio Babín, porque se le necesita, a Meré, para que no pare su crecimiento, y sobre todo, a Fernando Amorebieta. Si ve peligrar el puesto, quizás vuelva a ser el central que todos los sportinguistas quieren.