El Sporting toca fondo y se plantea una revolución
Sporting 1905
La dura derrota contra la Real Sociedad ha marcado un punto de inflexión en el vestuario
23 Nov 2016. Actualizado a las 22:09 h.
El discurso de los integrantes del equipo rojiblanco ha cambiado desde el pitido final del pasado domingo, tanto en público como en privado jugadores y técnicos reconocen que pocas cosas están funcionando y es necesario dar un giro radical en la propuesta de juego si se desea reconducir la situación.
Uno de los capitanes, como es Nacho Cases, ya aseguró en sala de prensa después de la charla grupal que el problema no se iba a solucionar simplemente con actitud, sino que iba más allá. Para empezar, disponer de ideas de juego, algo que salta a la vista, escasean más allá del directo directo y ataques de garra.
Aunque se baraja la posibilidad de recuperar el doble lateral con un sistema 442, en el que Rober Canella y Lillo ocupen la defensa complementados por Isma López y Douglas; tampoco se descartaría la inclusión de un mediapunta en detrimento de Borja Viguera, lo que haría parecerse el dibujo inicial al de las primeras jornadas ligueras, cuando el Sporting sí ganaba encuentros. Más lejano está el trivote, que fue probado en Avilés contra el Alavés y mostró carencias a la espalda de los hombres interiores, algo que ya ocurrió en anteriores probaturas.
Mientras tanto, en silencio se ha tratado el cambio más radical y que supondría prescindir de los extremos para dar entrada a un tercer mediocampista con libertad, así como un tercer defensa central que arrope la zaga y permita una mayor influencia ofensiva a carrileros como Isma López, Douglas o Alberto Lora. La lesión de Babin no ha ayudado a dar rienda suelta al 532, pero el cuerpo técnico confía en las opciones de Juan Rodríguez y Lillo para el centro de la defensa.
La alteración sería notable y requiere de un trabajo de adaptación fuerte, pero el hecho de poder dotar de consistencia a la zona interior, aprovechar la proyección ofensiva de los carrileros y mantener a los dos delanteros es algo que mantiene a flote sus papeletas.
Son días de conversaciones y reflexión sobre cómo afrontar una necesaria revolución para dejar de verse sometido al rival.