La Voz de Asturias

Naufragio rojiblanco

Sporting 1905

Andrés Menéndez Gijón

El Sporting no levanta cabeza. Las Palmas ganó por la mínima pero pudo liquidar el encuentro en la primera parte

07 Jan 2017. Actualizado a las 21:34 h.

Lo de siempre, como siempre. El Sporting salió a medir sus complejos ante un rival que se dedica a limarlos. Demasiada diferencia de discurso, y de fútbol, entre dos equipos que ascendieron el mismo curso. Y que ahora compiten por objetivos distintos; Las Palmas por crecer y el Sporting por sobrevivir. Es normal luchar por la permanencia. Lo que parece menos lógico es volver a tirar sesenta minutos. El equipo insular ganó por la mínima (1-0) aunque pudo liquidar el encuentro en la primera parte.

Setién, conocedor de las carencias en la medular de su rival, añadió más hombres al centro del campo con Boateng como falso 9, para buscar controlar el juego desde la posesión. Abelardo presentaba el once más controvertido de la temporada con defensa de cinco pero con dos novedades sorpresivas: Canella y Xavi Torres, en el doble pivote con Sergio, entraban de inicio en el equipo. La idea, difícil de intuir, era sostener con un doble pivote más defensivo las posesiones del equipo canario. En ocho minutos, y sin mandar de forma nítida en el campo, Las Palmas tuvo dos ocasiones claras: Viera, solo y sin presión, filtró un balón precioso a Boateng que obligó a Cuéllar a lucirse. Y dos minutos después, otras dos. Cuéllar, de nuevo, sacó una de las manos de la competición a una falta preciosa, y precisa, de Viera. Espectacular. El equipo estaba totalmente desconectado.

El Sporting presiona pero de forma poco coordinada. Y cuando, después de un error rival, el equipo se hacía con la posesión trataba de finalizar rápido. Así es imposible generar peligro en base a una idea. Solo un despeje fallido de Varas, ante la presión de Víctor, puso algo de incertidumbre en la zaga local. El Sporting juega a la contra y no es un equipo diseñado para ello; es un equipo lento, un montón de circunstancias individuales - sin brillo- que buscan salir del paso. Si el plan es éste, probablemente sea más práctico un extremo rápido; alguien con capacidad para salir al espacio.

Lo positivo es que los rivales, siempre empecinados en atacar, desconocen totalmente el estilo del Sporting; tampoco les preocupa, pero al menos es sorprendente. Las Palmas, que juega igual en cualquier tipo de situación, dejaba huecos detrás de la línea defensiva. Y Víctor, solo y desconectado, trataba de buscar ese espacio. Complicado. También Douglas ofrecía un mejor rendimiento sin balón, importante para mejorar la productividad a nivel defensiva. 

Lemos, cero exigido a nivel defensivo, salía una y otra vez en busca de la gloria personal. Y cerca estuvo de adelantar a los amarillos al filo del descanso. El Sporting estaba compitiendo pero reconociendo su inferioridad; sin atacar, sin presionar arriba y defendiendo por acumulación en defensa. Y claro si no sales a presionar a la línea de organizadores con jugadores de clase mayor, como Viera o Mesa, pues vives de forma continua en el alambre. Cuéllar, el mejor del encuentro, volvía a sacar una mano impresionante ante El Zhar. Una más y descanso. 

Descanso y mismo escenario

El comienzo del segundo tiempo no modificó nada. Viera, que es un jugador impresionante, disfrutaba de una libertad total. Álvarez, el jugador seleccionado para marcar al canario, no era capaz de sostener sus golpes de genio. En el seis de la segunda Viera se sacó de la manga un golpe de genio pero el palo tenía otro plan. Aunque la suerte, y el ingenio de Cuéllar, no es infinita. El Zhar, después de otra mano de Cuéllar a un despeje forzoso de Meré, logró romper la igualdad (la numérica) pese al buen hacer de Lillo. Abelardo entonces decidió introducir a Viguera por Cop. Por Cop, sí. Delantero por delantero, y a seguir.

Reacción visitante

Y con poco, al menos con algo, Victor rozó el empate. Álvarez recuperó el balón presionando arriba a Mateo García y dejó un centro medido para que el atacante catalán rematara fuera. Nada. Pero el Sporting se había estirado de forma definitiva; Víctor, de forma más clara aún, y Carmona, al larguero, rozaron el gol. Ahora sí el equipo asturiano buscaba ganar, pero con el 1-0 en el marcador. Cada minuto era un paso más en ataque. Rubén Sánchez, procedente del filial y goleador en Copa, debutaba con un cuarto de hora por delante. 

Los últimos minutos fueron un poco lo de siempre; tratar de recuperar todo el territorio perdido en ochenta minutos pero en los últimos diez. Así es complicado. Boateng, después de una jugada con muchos rebotes de Momo, estuvo a punto de cerrar el encuentro.

Alineaciones

U.D. Las Palmas: Varas; Simón, Bigas, Lemos, D.Castellano; Gómez, Roque; El Zhar (Tana), Viera, Mateo (Momo min 69); Boateng (Livaja min 88)

Real Sporting: Cuéllar, Douglas, Lillo, Meré, Babín (Afif min 66), Canella; Carmona (Rubén min 75), Sergio, Torres, Víctor R; Cop (Viguera min 58)

Colegiado: Munuera Montero

Goles: 1-0 El Zhar (min 53)


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