Rubi abre otro círculo
Sporting 1905
El técnico catalán debutará en el banquillo rojiblanco en el mismo estadio donde se confirmó el Sporting de los guajes
22 Jan 2017. Actualizado a las 14:24 h.
Siete de junio de 2015. Gol de Pablo Caballero. El Lugo empataba en Girona y confirmaba el ascenso de un Sporting que tras una temporada inmaculada tuvo que esperar al último suspiro (y a un milagro) para volver a la élite. Aquella tarde Guerrero, Jony e Isma López tumbaron a un Betis que ya había logrado el objetivo de subir. Era la confirmación del ‘Sporting de los guajes’. Y también la última victoria que se recuerda en el césped bético. Ese que tantas alegrías dio. Ese que salvó al club de una quiebra inminente.
A su frente, Abelardo. El mismo que ya no está. Y es que el fútbol son ciclos. Su salida, tan necesaria como dolorosa, ha abierto una nueva etapa en Mareo y en El Molinón. Rubi ha asumido el cargo con ganas, como dejó ver en su primera rueda de prensa. Pero lo que importa en este deporte son los resultados. Ya lo decía Luis Aragonés: ganar, ganar, y ganar, y volver a ganar. Eso es el fútbol. Y a eso llegar Rubi.
Caprichoso destino
Pero el destino ha sido caprichoso para el catalán. Todo empieza en un lugar marcado en la historia del Sporting. Sí, el Benito Villamarín. Así lo ha querido el calendario. La química y el cariño entre aficiones no debe evadirnos de la verdadera necesidad de los rojiblancos: los tres puntos.
Cuatro días ha tenido el nuevo entrenador para aplicar los conceptos que él cree necesarios. La suerte de Rubi será la del Sporting, y seguramente para él sea un partido más, un rival más. No tanto para la afición. No tanto para esos que vibraron hace año y medio, que son los mismos que esperan impacientes para ver si el inicio de este nuevo camino es igual de alegre que aquel.
Se suele decir que lo pasado, pasado está. Pero nunca viene mal mirar un poco hacia atrás para recordar los buenos momentos. Hubo una tarde en la que el Sporting sonrió en el Villamarín. Ahora, Rubi abre un nuevo círculo precisamente para recuperar eso: la sonrisa.