En tí confío, Jorge
Sporting 1905
Artículo de opinión
18 Mar 2017. Actualizado a las 17:18 h.
Tras una turbulenta temporada en la que, sin pena ni gloria, apenas generaba ocasiones de peligro, está de vuelta. Un Burgui desbordante con regate y, para ser honestos, desconocido hasta ahora por la grada, ha regresado para quedarse, o eso esperamos.Un jugador que no convencía al respetable, parece haber renacido, sufrido una metamorfosis, con unos gestos que hacen recordar al mismísimo Jony.
Lo que con anterioridad no suponía gran dificultad para la zaga rival, se ha convertido desde la llegada de Rubi al banquillo, en una bomba de relojería. Un arma muy útil capaz de sacar centros o disparar, pero siempre acabar jugada. Nos dio la victoria en Leganés con un gol que simbolizaba algo más que un número en el marcador. Habíamos roto la primera “match ball”, aunque quedaban más por delante.
Lo había hecho, había retornado. Tras el tanto, podría haber mandado callar a una afición desplaza a Butarque que no había visto nunca con buenos ojos las acciones del pacense. Podía también, en un intento por reivindicarse, haber señalado su dorsal, un nombre castigado por una afición que ahora se rendía ante él. Sin embargo, realizó algo histórico. Su salto a la grada y el posterior abrazo con los desplazados será recordado durante mucho tiempo.
Tras esta inyección de moral y, aunque buena parte de los resultados posteriores no acompañasen, no se puede dudar del compromiso de Jorge Franco Alviz y de como, independientemente de lo que ocurra con su futuro al final de temporada, su irreprochable actitud y su lucha por el escudo serán dignos de aplaudir sea cual sea el desenlace. Burgui se exprime, lo da todo. Claramente se ve como, en el tramo final de cada partido, una figura exhausta sigue sin dar por imposible ningún balón dividido.
Necesitamos al mejor Burgui, al desequilibrante, al que marca la diferencia. Esta revolución comienza este domingo frente al Granada porque, de lo contrario, la utópica salvación pasará a ser casi imposible. Yo confío.