El Carmonismo Ilustrado
Sporting 1905
Está sosteniendo al Sporting en momentos clave de la temporada
07 May 2017. Actualizado a las 12:43 h.
Carlos Carmona Bonet nació en Palma de Mallorca hace 29 años y cumple la leyenda urbana contada en el norte de España, que cuenta cómo los isleños trabajan siempre con una marcha menos que lo norteños.
Carmona no es ningún vago, simplemente juega a su ritmo y aunque no sea Di Stéfano, no se puede decir que le funcione mal, sin tener una gran velocidad punta acaba superando al defensor a su manera. A veces hace cosas extrañas que ninguno de los más de 20.000 aficionados del estadio entiende y desde que llegó a Gijón, cada verano está nominado a salir del once inicial; pero al final, se acaba consolidando como uno de los nombres propios de las temporadas sportinguistas y en el fondo, es uno de los atacantes que primero se ensucia las botas si tiene que ponerse a defender a su par de lado a lado del campo. Por esa razón siempre es el plan A de los técnicos cuando hace falta un revulsivo que aporte cosas variadas y diferentes al grupo.
En la presente campaña jugó su primer partido de inicio en la jornada 13, con 12 minutos jugados previamente en el resto de semanas. Cuando casi nadie daba un euro por él, con el Sporting jugando peor que nunca, Carmona acumuló cinco goles en sus primeros seis partidos
El Carmonismo Ilustrado consiste en tener fe ciega en Carlos, porque aunque a veces te desespera, sabes que en el fondo es capaz de sorprender con lo mejor y aunque no esté formado Mareo, lo vive como un sportinguista más. Ayer, más de 42.000 ojos se clavaron en su camiseta cuando falló una rabona con la portería canaria prácticamente vacía. Después, Carmona lo solucionó a su manera, cogiendo un rebote imposible para darse un autopase que le dejaba sólo y definiendo como si fuese un delantero centro de toda la vida. No en vano, es el jugador de segunda línea ofensiva con mejor porcentaje de acierto a gol por disparos en LaLaga.
Así es él, hay que quererlo.