El Sporting se divierte en Tarragona
Sporting 1905
El Sporting exhibe sus virtudes en Tarragona con una goleada fácil (0-4)
02 Sep 2017. Actualizado a las 20:35 h.
Entre despistes, y el ruido del cierre del mercado estival, caímos en el olvido de lo realmente importante:Tarragona. Los de Herrera, los que realmente importan en esta historia, tienen mejor memoria. El Sporting demostró sus credenciales con un partido autoritario ante un rival exiguo en todo. Mensaje de los rojiblancos a Segunda y goleada (0-4) antes del derbi.
Es la jornada tres, y faltan ochenta minutos de encuentro. Podrá acabar en desastre pero el Sporting parece un equipo compacto: sabe lo que quiere y a lo que juega. En quince minutos a lo gigante: dos golpes. 0-2. Xavi Molina no quería, Scepovic sí. Además de los frontales, directos a la zona aflicción, Carmona y Moi pudieron cerrar el envite.
La puesta en escena soñada y una sensación de control, total, que solo rompía un persistente Uche. Carmona, el 10 dilapidado por Abelardo, es un lujo para este equipo. En lo técnico, en lo asociativo y en lo puramente futbolístico. Se para, acelera y la toca al espacio. Todo tiene un sentido, incluso cuando falla.
Exhibición rojiblanca
Después de la doble vacuna, tocaba un nuevo rol: el de paciente. A esperar y al espacio. El Nástic persistía en la idea de atacar, con más intención que peligro. Cuando, al fin, alcanzaban el área se encontraban con Fede Barba y Álex Pérez. Ambos entonados. Y en la sombra de la sala de máquinas catalana, con espacios, la línea de mediapuntas rojiblanca encontraba siempre un desierto para crecer y combinar. Ahí Carmona, Moi y Rubén son diferenciales.
El paso de los minutos confirmaba la escena: el Sporting quería sangre. Y goles. A lo matón, tras un fallo de regionales, Rubén García hacía el tercero, justo cuando llamaba el descanso. La diferencia ya no era de sensación: también se reflejaba en el resultado. Un abuso. Lo de la temporada pasada pero al revés. Pegada y sensación de dominio. Es la jornada 3 pero se se ven cosas de miras altas. Exhibición rojiblanca en Tarragona.
Quedaba la segunda, con el resultado sentenciado. Y el público catalán mosca con su equipo. Tampoco parece el Nástic un candidato a pelear el ascenso, no. El espectáculo local estaba siendo pobre hasta que Uche decidió elevar la apuesta, con una entrada sin calificativos. Una ida de olla. Lamentable.
Con todo sentenciado, Santos - flojo con el balón y brillante en el desmarque- se encontró ante Perales. Penalti. El uruguayo, tras un intercambio de pareceres con Stefan, lanzó un misil imparable. Me da que después de semejante lanzamiento no será Stefan, sino Santos, quién reclame autoridades.
Debut de Álex López
Hacía tiempo que no se veía una diferencia tan notable entre dos equipos. Los jugones aprovecharon el festín para sacar el repertorio: tacones, regates en corto, caños y conducciones. Los últimos veinte fueron para pruebas. Debutó Álex López y se estrenó en el curso Carlos Castro. Estaba para ello. Los optimistas tienen motivos para sonreír.
Sporting: Mariño; Lora, Álex Pérez, Barba, Canella; Carmona, Sergio, Moi (Álex López min 75) ; Rubén, Scepovic (Castro min 77) y Santos (Viguera min 83)
Nástic: Perales, Suzuki, Molina, Perone, Jiménez, Gaztañaga (Emana min 50), Mesa, Silvestre (J. Muñiz min 73), Delgado (Bustos min 60), Omar y Uche
Goles: 0-1 Xavi Molina p.p. (min 9) 0-2 Scepovic (min 15) 0-3 Rubén García ( min 45) 0-4 (Michael Santos p min 63)