La Voz de Asturias

Los sábados son de Mariño

Sporting 1905

Andrés Menéndez Gijón
Sporting

El Sporting (1-0) vence pero no convence en otro partido mejorable

23 Sep 2017. Actualizado a las 21:56 h.

Pocas veces se había generado semejante expectación en torno a una decisión: Dani Martín o Diego Mariño. La lógica Herrerista, la del juego de roles y del vestuario, fue determinante en la elección del guardameta. Ahora, como antes de la lesión, con milagrosa recuperación, volvía a jugar Diego. Que por cierto estaba siendo de lo mejor del equipo. El debate se terminó tal y como había comenzado. Con una salvedad: Whalley ha terminado su periplo en el Sporting. El equipo gijonés sigue dejando muchas sombras y, a pesar de vencer (1-0), está lejos del nivel esperado. Da la sensación de jugar con ansiedad y con demasiada presión. También le falta fútbol pero todo tiene cura con tiempo. Mientras, lo mejor es sumar, a ser posible de tres en tres.

Todas las certezas, sensaciones, del comienzo de competición han pasado a mejor vida. Ahora, a pesar del discurso, lógico, del entrenador catalán, el equipo está repleto de dudas. Y la afición lo sabe y así lo manifiesta. La mezcla de pitos en el inicio de partido fueron silbidos con un mensaje doble: primero al rival como medida de presión y después al equipo rojiblanco como medida de alerta. El equipo navega entre dos aguas: lo que quiere hacer y lo que, después, realmente hace.

Herrera quiere un conjunto dominador y ahora sus pupilos solo amenazan a la contra. Solo con espacios, con Canella y Calavera, hay sensación, mínima, de peligro. Y es un mensaje muy negativo del momento que ahora está viviendo la plantilla. El estado físico de algunos jugadores, como Álex López, también preocupa.

A pesar del ritmo desafinado de los locales, arrítmicos en los colectivo, el Lorca, que no es un equipo puntero, concedió facilidades. Primero Álex Pérez, supremo en el juego aéreo, rozó el premio. Pero tuvo que llegar el penalti no como fin sino como medio para hacer el primero. Dorronsoro derribó a Stefan y Vicandi señalo el punto fatídico. Penalti y nuevo lío. Otro tema a hablar. Scepovic, Santos y Carmona para lanzar. Y el mallorquín erró. La suerte es que la jugada, con suerte, terminó en gol, de Rubén. El ariete serbio ni se inmutó. Herrera debe gestionar el tema.

 Mariño salva el empate

Tras la reanudación, apareció la figura de Diego Mariño. El gallego, que lleva un año esperando su momento, cerró el debate con una mano prodigiosa. Era el 1-1 y lo celebró liberando toda la tensión de la semana. El guardameta vigués sabe perfectamente que es mirado con lupa pero está de dulce. Cuéllar tiene legado. 

Por cierto el partido estaba recordando, de forma peligrosa, al derbi. Murmullos, silencios y el preludio del gol. Pero del rival. Más allá de los puntos, hay que reflexionar. El todo va bien, empieza a no calar. El Lorca, quizás disponga de menos argumentos, pero no fue peor equipo en casi ningún tramo del partido. Rondos visitantes entre la exasperación local. Tal era el parecido entre el día del Oviedo, y hoy, que hasta Curro Torres se hizo un Anquela y dejó a su equipo con defensa de tres. Como una perfecta partida de ajedrez, Herrera cambió el puzzle y fijó una defensa de cinco. Pocos casos más evidentes de la imperiosa necesidad de ganar para frenar la hemorragia. Una vacuna, hasta la semana que viene.

Alineaciones

Sporting: Mariño; Calavera, Barba, Álex Pérez, Canella; Sergio, Álex López (Moi Gómez min 57); Santos (Isma López min 78), Carmona, Rubén (P. Pérez min 60) y Scepovic

Dorronsoro; Pina, Fran Cruz, Holgersson (Merentiel min 80), Pomares; Eugeni, Tropi (Noguera min 63), Javi Muñoz, Nando, Dani Ojeda y Manel M 

Goles: 1-0 Rubén García (minuto 44)


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