Isma Cerro, la solución vive abajo
Sporting 1905
Desde la salida de Jony, el Sporting adolece de un extremo puro, y ese fichaje puede estar más cerca de lo que parece
06 Oct 2017. Actualizado a las 20:20 h.
Esta temporada parece que tampoco. Al Sporting le cuesta horrores fichar un extremo puro de garantías en un mercado donde esa es precisamente una de las piezas más cotizadas. Este verano llegó Rubén García, que parecía que iba a cubrir el lugar de un Burgui que dio de cal y arena la temporada del descenso. Pero con el paso de los partidos se ha visto que al valenciano también le gusta jugar hacia dentro. Tiene tendencia a asociarse, pero peca de escasa verticalidad; eso el equipo lo paga. Lo cierto, es que Rubén, teniendo mucha calidad, tampoco es un jugador de banda.
Lo cierto es que desde la salida de Jony, el equipo rojiblanco no ha encontrado una solución que desatasque los partidos desde la línea de cal, y en Segunda División, donde los rivales achican espacios lo máximo posible, esa figura del extremo vertical y rápido se hace más necesaria que nunca. Lo que quizás no sepa Paco Herrera es que el elegido puede estar más cerca de lo que parece.
Se llama Isma Cerro, y está siendo uno de los jugadores más destacados de un filial que por el momento está colmando de alegrías a la afición. Esas que se le están agotando al primer equipo. Quizás por eso, los Bertín, Cayarga y el propio Cerro estén ante su momento. Desde luego en el caso del extremeño, no será porque no está llamando a la puerta. Y hay varias razones para que la derribe.
Su entrada daría aire fresco
El Sporting se ha estancado en muchos aspectos y la entrada de Isma Cerro podría dar otro toque al estilo de juego de Herrera. El partido del Lugo, así como el de Tarragona, demostraron a un equipo profundo, punzante. Si esa frescura se ha perdido, que es la sensación queda, quizás se pueda recuperar con la llegada de savia nueva. Ese alguien, si sube desde el filial, tendría mucho terreno ganado.
Más competencia, más exigencia
Carmona, Santos, Castro, Moi, Viguera, Stefan, Pablo Pérez, Rubén e incluso Isma López. La lista es larga y no pueden jugar todos. Al Sporting esta temporada se le exige el ascenso y la competencia tiene que ser feroz para hacerse con un puesto en el once, porque esa lucha interna bien entendida repercutirá en el rendimiento común. Si se cae en el conformismo, una cara más podría reactivar a los que ya están. Isma Cerro aumentaría las posibilidades del equipo y quizás algún peso pesado entienda que debe dar un paso adelante.
Nuevo, pero no novato
Cerro ha conocido todas las caras del fútbol. Es joven, pero no está verde. Sería aventurado hablar de rendimiento inmediato, pero su nivel de fútbol en el Sporting B permite mirarle con ojos llenos de optimismo. Es constante, baja al barro cuando toca, y sabe sacrificarse cuando el partido se pone feo. Un valor importantísimo es entender que el fútbol es un deporte de equipo y en lo que llevamos de temporada, tanto Isma como el filial en general parecen tenerlo perfectamente asimilado.
Polivalente y sin hacer ruido
Si otra cosa ha demostrado el extremeño en los partidos que lleva disputados es que estamos ante un jugador versátil. Aunque la mayoría de ocasiones parte desde la banda derecha, Cerro domina perfectamente las dos piernas, es potente, y tiene un gran uno para uno. Es cierto que José Alberto le ha acompañado con jugadores de diferentes cualidades para potenciar las virtudes de todos, pero el extremo ha sido ya determinante. Además, no da que hablar. Lejos de lo que pueda aparentar, no quiere colgarse el cartel de estrella. Jugadores así suman.
Más gol
Aunque en estas últimas jornadas la estadística no sea abrumadora, el Sporting actual es un equipo sin juego pero con gol. Eso es complicado de discutir más allá del acierto. Pues más madera: Isma Cerro, sin ser punta, tiene olfato. Cuatro goles en el filial le avalan. Con él en el equipo Herrera tendría más pólvora, que en la categoría de plata nunca está de más.
La llegada de un jugador del filial, tal y como está la situación en el Sporting, nunca debe rechazarse. Nacho Méndez, Pedro Díaz y sobre todo, Dani Martín ya han mostrado que se puede. Si la primera plantilla no da un paso al frente, habrá que encontrar a alguien que empuje. A Paco Herrera le falta la pieza de alguien diferente en el ataque. Alguien que reenganche a compañeros y afición. Ese alguien está tocando el timbre, y se llama Isma Cerro.