La Voz de Asturias

1.500 valientes

Sporting 1905

Josu Alonso Gijón

Columna de opinión

10 Oct 2017. Actualizado a las 14:06 h.

«Entiendo que nuestros aficionados estén enfadados, creo que están valorando otras cosas relacionadas con hacer dinero, supongo, pero eso es despreciar a la afición». Esta frase que podría decirse hoy es de Paco Herrera cuando dirigía al Real Valladolid. Jugaban el día de Reyes a las cuatro de la tarde. El choque ante la Cultural Leonesa vuelve a ser un buen termómetro para el análisis del fútbol moderno. Un fútbol que solo gusta a aquellos que quieren hacer caja.

El presidente de la Liga de Fútbol Profesional tiene el don de poner de acuerdo a sectores de diferente índole. Es el caso del partido del Sporting. Políticos, hosteleros y aficionados han clamado contra el horario del choque fijado para las nueve de la noche. Predicar en el desierto. Un desplazamiento cerca de casa, a una ciudad amiga que podía haber sido una gran fiesta y que al final queda reducida a unos pocos.

La idea de fútbol de Javier Tebas es la del anti fútbol, ese fútbol que sólo piensa en dinero y que deja de lado a los aficionados. Por cierto con la connivencia de los mandatarios del Sporting que apoyan a Tebas. Porque, en ocasiones, el silencio es cómplice de los actos. Sin embargo, ante los problemas, en el fútbol se vuelve a demostrar que los reyes de este negocio, aunque no sean tratados como tal, son los aficionados. 1.500 sportinguistas estarán en León. Incluso se ha organizado un acto de hermanamiento entre las peñas. ¿Qué hubiera pasado si el partido se hubiera jugado de miércoles? Se hubiera contentado a gijoneses y leoneses y tan felices. No es la primera vez que Tebas hace lo que quiere. Su chulería y prepotencia son característica habitual en él. Prueba de ello fue la coincidencia del derbi asturiano con el final de etapa de La Vuelta Ciclista a España en el alto del Angliru. No se modificó.

Si el objetivo de Tebas es acabar con los desplazamientos masivos debería dar la cara y decirlo. El presidente de UNIPES, Víctor Sánchez, no dudó hace algunos días en alzar la voz y apuntar en varios medios de comunicación que creía que ese era el pensamiento de fondo. El Sporting no es la primera vez que sale mal parado de los horarios de la liga. La pasada temporada hubo varios ejemplos de ello. Acabar con los grandes desplazamientos también debe formar parte del fútbol moderno. 6.000 sportinguistas en León hubieran hecho demasiado daño a los intereses del organismo del fútbol pese a que nadie lo entienda. Todo ello por no hablar de jugar dos partidos en 72 horas.

Con todo, 1.500 valientes estarán en León. 1.500 aficionados que pueden desplazarse hasta el Reino o que no les importa volver de madrugada para al día siguiente ir a trabajar. Son conceptos difíciles de entender si no amas los colores de un equipo y sobre todo, son imposibles de comprender si en lo único que piensas es en el número de billetes que puedes facturar y con qué puedes hacer más caja en el famoso horario chino. Los clubes deberían empezar a pensar que con este sistema el fútbol no será capaz de sobrevivir demasiado tiempo.

Los aficionados son los que mantienen el negocio. Que nadie se engañe, si la gente deja de consumir fútbol el negocio se va a la mierda. Quizá el señor Tebas piense que eso es imposible pero como dice el refrán «no hay más sordo que el que no quiere oír».


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