La Voz de Asturias

El bueno, el feo y el malo del Sporting

Sporting 1905

Emilio Ordiz
Santos

Santos lideró a un Sporting práctico que sigue haciendo de El Molinón un fortín

29 Oct 2017. Actualizado a las 11:05 h.

El Sporting es un equipo adaptado plenamente a la Segunda División. Cuando no puede brillar, se parapeta, se ordena, y a vivir de la calidad de los de arriba. Puede gustar más o menos, pero es un tipo de fútbol que en Gijón está dando resultado. Aquí no hay reglas escritas y parece que los de Herrera, con aciertos y errores, han encontrado la solidez que permite mantenerse en los puestos altos de la clasificación.

Ante el Almería, los rojiblancos no hicieron su mejor partido, eso está claro. Pero este Sporting sabe hacer del orden una virtud, y lo que es más importante, resulta atronador contra el error ajeno. Si tú cometes pocos fallos y eres capaz de hacer buenos los del rival, tendrás mucho ganado. Y eso es lo que pasa ahora mismo en Gijón. De momento, por la Costa Verde navegan más alegrías que penas, aunque de momento el barco no brille del todo.

El bueno: Santos

Es pura cafeína para el Sporting. Espabila al equipo a partir de unos fogonazos incontrolables que encienden todo lo que le rodea. Otro gol, otra exhibición de potencia, fuerza y garra. Es un incordio, canchero y con colmillo retorcido para convertir en puntos cada pelota que pasa por su lado. Daba la sensación de que El Molinón necesitaba un ídolo: lo ha encontrado y tiene acento uruguayo y sangre en las venas. Pero de la de verdad, de la que decide.

Hay futbolistas con calidad, pero si a eso le sumas el ser decisivo, te sale Michael Santos. Que dure cuanto más mejor, pero los asturianos ya tienen donde agarrarse para creer en algo más. Los equipos ganadores son eso, equipos, pero siempre tienen a alguien que marca la diferencia.

El feo: Carmona

Otro partido gris del mallorquín, que va a ratos. No es que sean un desastre sus encuentros, pero cuando vienes de la cumbre, bajar dos peldaños suena a decepción. Dejó detalles de la inmensa clase que atesora pero ha perdido una continuidad que el equipo necesita. Con Moi a un nivel aceptable de forma, quizás ha llegado el momento de que Carlos rote. Es importante tener a todos metidos en el ajo.

El malo: Scepovic

Es una pena, pero no está. Veinte minutos insulsos, cuando la realidad es que tuvo espacios al menos para molestar a la defensa. El Sporting reculó para amarrar el partido y el serbio apenas apareció. Su tristeza, como dijo Herrera, se palpa, y lo cierto es que hoy por hoy no se mantiene por debajo de su nivel. El empeño del entrenador en recuperar a Viguera, que tampoco tuvo su día, puede tener que trasladarlo a un Stefan que es muy necesario.


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