Barba imparte una lección y sostiene al líder
Sporting 1905
El italiano volvió a su mejor nivel y mantuvo en pie al equipo en una segunda parte muy sufrida
10 Apr 2018. Actualizado a las 00:18 h.
Para triunfar hay que sufrir. Una temporada de cuarenta y dos partidos no es un camino de rosas, e incluso en los mejores momentos hay encuentros que exigen sudar la gota gorda. Que se lo digan a un Sporting que mostró dos caras ante el Reus. Los de López Garai pasaron de estar a merced del ataque rojiblanco a enseñar las costuras, hasta ahora casi oculta, de los chicos del Pipo. Pero lo que cuentan son los puntos, y este equipo ya lleva muchos: sigue mirando desde lo más alto un futuro prometedor.
Siempre se suele destacar a un jugador de la parcela ofensiva, pero a veces no tienen su tarde. Fue este el caso de un duelo en el que solo Nano dio lo que se pedía. Por eso el sostén del Sporting fue un Fede Barba que volvió a la titularidad y a sus mejores registros al mismo tiempo. Y en el momento adecuado. Impecable partido del italiano en todo lo que hizo. Los noventa minutos de Guitián tuvieron sus lagunas, pero ya estaba Barba para solucionar cualquier roto. Anticipación, velocidad al corte y batalla en el cuerpo a cuerpo con Lekic. Como en los mejores tiempos.
En una Segunda División tan igualada y exigente cobran valor los futbolistas capaces de picar piedra. Y el Reus exigió mineros. Bergantiños, Canella y un Barba, como decimos, tremendo en su papel. La experiencia es un grado y a pesar de que el transalpino lleva solo unos meses en Gijón se ha convertido en uno de los hombres capitales en el esquema de Baraja (ya lo fue también con Paco Herrera).
Cuando Jony, Rubén, Carmona y demás high class de la plantilla tienen un mal día, buenos son los actores secundarios. En el fútbol, aunque con menos prensa, también son importantes los defensas, y el líder de la competición ha encontrado en Barba a uno de los mejores. Adiós dudas, adiós fisuras. Ha vuelto el mejor Fede, que brilla más cuando el Sporting necesita un obrero que desde abajo construya el éxito.