La Voz de Asturias

Los 4 años en crisis permanente de Torrecilla

Sporting 1905

A.V.M.
Torrecilla

El director deportivo acaba contrato en los próximos meses

03 Oct 2019. Actualizado a las 00:18 h.

Desde los despachos y en el vestuario del Real Sporting de Gijón se mantiene la calma, aunque resulta una realidad que, tras lograr una victoria en ocho jornadas, se puede hablar de una situación de crisis en la SAD rojiblanca que ya se arrastra desde hace años y que, en el caso de Torrecilla, se extiende a su anterior proyecto.

José Alberto todavía tiene margen para reconducir la situación, pero se juega gran parte de su crédito el jueves a las 19:00 frente al Almería y el domingo a las 12:00 contra el Fuenlabrada. Un escenario que también coloca los focos sobre Miguel Torrecilla, que acaba contrato en Mareo al final de la presente temporada y cuyos proyectos solo han tenido cierta estabilidad durante la estancia de Jony en la bahía de Gijón.

Ya sea por sus problemas a la hora de confeccionar una plantilla de garantías para cumplir los objetivos, o bien porque no ha elegido al cuerpo técnico adecuado para dirigirlas, una eventual destitución del asturiano supondría que el director deportivo contrate a su enésimo entrenador en las últimas cuatro temporadas.

Su año en el Betis

En su única campaña al frente del conjunto verdiblanco apostó por fichar a Gustavo Poyet, pero a comienzos de noviembre, tras sostenerlo en el cargo pese a acumular multitud de críticas negativas, fue cesado junto a su cuerpo técnico -Maurico Taricco, Charlie Oatway y Andy Beasley-. Su sustituto fue Víctor Sánchez del Amo, que acabó cesado en la jornada 36 tras una situación totalmente kafkiana, después de encajar sendas goleadas frente al Alavés y el Leganés. En su lugar se ocupó del vestuario un hombre de la casa como Álexis Trujillo para finalizar la temporada y a la par, Serra Ferrer regresaba al Betis como vicepresidente deportivo, un cargo superior al de Torrecilla.

Curiosamente, la última gestión del ahora dirigente sportinguista fue la de mayor éxito, cuando bajo el visto bueno de Serra Ferrer se contrató a Quique Setién, técnico con el que Torrecilla había estado negociando desde semanas atrás.

Sus tres temporadas en el Sporting

La primera decisión que tomó al llegar a Mareo fue la de prescindir de los servicios de Rubi y su cuerpo técnico, que había mostrado su predisposición a seguir dirigiendo el Sporting, pese al descenso a Segunda División. La segunda fue la de apostar por Paco Herrera, el entrenador más veterano de la categoría, con dos ascensos a LaLiga en su historial y el visto bueno del entorno por su pasado sportinguista como futbolista.

A comienzos de diciembre, después de sostenerlo en el cargo frente a la opinión crítica de la afición durante varias semanas, se optó por destituir al citado Herrera para dar la oportunidad a Rubén Baraja, un perfil totalmente opuesto, que un año después se encontraba en una situación bastante similar y que acabó en la despedida de otro cuerpo técnico más. Ahora es el de José Alberto el nombre en el ojo del huracán, aunque en su caso, aún dispone de tiempo para revertir la situación y convertirse en un acierto.

La teoría de los bloques

El salmantino no es partidario de hacer «destituciones exprés» y en sus últimas campañas como jefe de la parcela deportiva solo en el Betis cesó antes del cierre del primer tercio a Gustavo Poyet, que había sumado 11 puntos en las primeras 11 fechas de competición. Teniendo en cuenta que Segunda cuenta con 42 partidos, la división por tercios estaría cada 14 jornadas. Hace dos temporadas, Herrera cayó en la jornada 18, mientras Rubén Baraja aguantó hasta la 14, cuando se cumplió el primer tercio de Segunda división.

Extremos

Los tres entrenadores de Torrecilla en el Sporting tienen perfiles muy diversos, aunque curiosamente, los tres han coincidido en una parte de su análisis, la falta de un extremo izquierdo que marque diferencias. Los tres lo han solicitado sin éxito.


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