La Voz de Asturias

Pizarra: Las 4 claves del empate del Sporting

Sporting 1905

Dani Souto
Gallego

Artículo de opinión

05 Jan 2021. Actualizado a las 15:05 h.

Un punto y poco más, con esas sensaciones en la maleta salieron los de David Gallego del Anxo Carro. Un partido muy marcado por la previa y las numerosas bajas en las filas rojiblancas. Aun así, sin demasiada brillantez, aunque tampoco se exigía tal, el Sporting suma un punto ante un rival que sigue sin perder en casa bajo el mando de su actual técnico, manteniéndose en puestos de Playoff y esperando que las aguas vayas apaciguándose poco a poco, aunque este ‘fútbol pandémico’ no da tregua, con el duelo de Copa ya a las puertas. Analizamos las cuatro claves del empate sportinguista en tierras gallegas:

Se impusieron las defensas

No fue el partido más entretenido para empezar 2021. Digamos que no es de esos que crean afición por su espectacularidad ofensiva. En un buen ejercicio defensivo general de ambos equipos, las defensas se impusieron a los ataques, que se suele decir. El Sporting ya venía siendo un equipo sólido atrás, especialmente cuando toca pertrecharse cerca de su portería, una situación que apenas vivió en todo el encuentro, con un Christian Joel inadvertido salvo por una acción de mérito en la segunda mitad. Se presuponía que en el duelo físico el Sporting podría sufrir, pero seguro que dentro de lo poco que podrá agradecer David Gallego de toda esta situación es que su defensa prácticamente se mantiene intacta, algo que se notó en el partido, con la línea defensiva mostrando su buen nivel habitual.

Faltos de fluidez con balón

Si bien el dato de posesión terminó repartido entre ambos contendientes (49-51 en favor del Sporting), la sensación es que, durante largos tramos del partido, especialmente focalizados en la primera mitad, los de David Gallego dominaban el control del cuero, pero lo hacía de forma estéril en su línea de retaguardia. Javi Fuego se incrustaba entre centrales para igualar una presión alta del Lugo que en muchas ocasiones ejecutaba una presión por pares, con vigilancias individuales sobre cada pieza en salida de balón sportinguista. En muchas ocasiones incluso se ralentizaba la jugada con el balón en poder de Babin o Borja hasta que el poleso se situara en su lugar. Una cadena de pases y de movimientos -o ausencia de estos- que derivaban en posesiones demasiado lentas, monótonas, que desembocaban en envíos directos hacia un Djurdjevic que tuvo mucho trabajo de espaldas a portería rival. Parte de mérito al rival por su buen hacer en la presión, pero seguro que Gallego anotó varias cosas a pulir respecto a la salida de balón en su libreta.

Poco creativos en ataque

A pesar de contabilizar sus acercamientos al área rival a través de envíos directos en la mayoría de ocasiones, lo cierto es que el Sporting llegaba con relativa facilidad a la zona de tres cuartos. Con Djuka descargando el juego a la línea de tres mediapuntas que planteó Gallego, todos ellos tuvieron su cuota de intervención, pero también de desacierto. Si no había opciones de correr al espacio, a los visitantes se les atragantaba la generación de peligro. Disparos desde la frontal erráticos, pases hacia el área que no terminaban de llegar a destino, acciones de uno contra uno con poco índice de éxito.. faltó creatividad, pegada, acierto en esa última toma de decisión y en la consecuente asistencia o remate. Por unas cosas o por otras, el Sporting apenas generó ocasiones verdaderamente claras más allá de un remate de Cumic. Un bagaje pobre a pesar de llegar con cierta solvencia a la mitad de campo rival.

Mermados pero competitivos

La competitividad, ese innegociable para David Gallego. Lo resaltó con merecimiento en la rueda de prensa posterior al encuentro, y no le falta razón. Con sus luces y sombras en cuanto al juego -como es normal-, el Sporting, a pesar de las numerosas bajas y el runrún constante de los últimos días, volvió a mostrar su versión habitual: equipo serio, de ideas y propuesta claras, sólido atrás y con argumentos para estar en la zona noble de la clasificación. Con seis caras habituales en el once, ocupando la otra mitad aquellas piezas con menos minutos, incluso algunas casi inéditas esta temporada como Christian Joel y Salvador, no nos pareció ver a Sporting reducido, acongojado. No fue su mejor ni más brillante partido, estaremos de acuerdo, pero al menos los de David Gallego no le perdieron la cara al mismo. Y eso, visto lo visto, no es poca cosa.

Los cambios

Álvaro Vázquez por Cumic. Cambió de sistema Gallego situando a Carmona en banda para sumar una pieza más en ataque con el punta catalán. Minutos finales para él en un intento de aprovechar la inercia de un partido que estaba monopolizado por el juego directo, algo para lo que puede aportar mucho más que el serbio o el balear. Aun así, pasó desapercibido y no pudo sumar ocasiones para la ofensiva rojiblanca.

Marc Valiente por Salvador. De nuevo la incorporación de un central más en los últimos instantes para defender el área ante el centro lateral y las jugadas de estrategia, donde el Lugo había mostrado sus armas. Si bien no fue una línea de cinco al uso, la presencia de Valiente sobre el verde esta vez no tuvo mayor relevancia en los pocos minutos que dispuso.

Nota a David Gallego y el resto del cuerpo técnico

Bien. Repetimos, no fue un partido brillante, pero la situación tampoco empujaba a demandar que lo fuera. Las expectativas y las bajas marcan una actuación solvente del Sporting, sumando un punto en un campo difícil y con todo el eco aún presente. El estado del césped no fue ningún inconveniente como se podía prever y el míster apostó por un sistema más orientado al dominio de balón. Si bien tampoco se puede decir que mereciera la victoria, conseguir este punto con medio once cambiado y sin apenas recursos habituales en el banquillo supondrá una victoria moral en el sentir de muchos aficionados. Con menos efectiva que nunca, pero el Sporting sigue en la lucha.

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