«Victoria que no es poco»
Sporting 1905
Artículo de opinión
23 May 2021. Actualizado a las 11:39 h.
A los que no entienden por qué nos gusta tanto el fútbol, les aconsejaría ver al azar uno de los últimos partidos de segunda división y así seguirán sin entender nada pero al menos nos dejarán tranquilos durante un par de horas. El Sporting ganó y el Girona ganó y el Rayo también ganó y el Leganés empató y el Almería perdió y si las cosas ya eran confusas antes de comenzar la jornada, ahora lo son mucho más. Como en el juego de la silla, cinco equipos pegándose por cuatro billetes para el playoff cuando solo quedan dos partidos por disputarse.
Es en jornadas como esta cuando uno muestra al mundo su verdadero carácter. Y no hay que darle más vueltas porque no queda tiempo para darle más vueltas y cuando tomas consciencia de la realidad en la que vives, has pasado de luchar por el ascenso directo a ver peligrar tu presencia en el playoff. Quién se lo iba a decir al Almería y al Leganés, que hace menos de un mes miraban de reojo al Mallorca y el lunes estarán pendientes durante los noventa minutos de los resultados del Sporting y del Rayo.
La magia de las últimas jornadas reside en condensar todo el sufrimiento del fin de semana en solo dos horas. Un torrente de resultados capaz de dejar helado a cualquiera. Si no entender nada es entenderlo todo, el lunes quizá deberíamos pedir a algún escéptico del fútbol que nos explique a nosotros, los que creemos que sabemos algo de este deporte, qué es lo que está ocurriendo. Una persona ajena a toda liturgia futbolística, sin una mochila cargada de odios ni fobias, que nos ilumine en este final frenético.
La celebración
En El Molinón, Djuka volvió a marcar. Cazó un balón dentro del área y sin preocuparse de la estética del golpeo, adelantó al Sporting en el marcador. Fue en la celebración donde se vio la importancia del gol, no solo para Djuka, que rompía con su sequía goleadora, sino para Saúl, que a punto estuvo de regalarle un gol a los canarios en la primera parte, y para Aitor, que había fallado la suya en los primeros cuarenta y cinco minutos. Ambos hincaron las rodillas al suelo y se llevaron las manos a la cara, dejando claro una vez más que al equipo puede faltarle gol pero nunca compromiso. El Sporting se llevó los tres puntos y continúa en playoff una jornada más, que no es poco.
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