«Las 4 claves del empate del Sporting y el notable a Ramírez»
Sporting 1905
Texto de análisis
17 Dec 2023. Actualizado a las 17:44 h.
El líder de Segunda División fue capaz de rescatar un punto de su visita a El Molinón - Enrique Castro 'Quini'. Esa podría ser la conclusión, resumida en una sola frase, del empate que firmaron ayer Real Sporting de Gijón y CD Leganés. Los de Miguel Ángel Ramírez ofrecieron una versión propositiva y dominadora desde el balón ante un rival que priorizó la defensa. Con sus claros y oscuros, los rojiblancos sumaron un punto que dejó la sensación de quedarse corto. Analizamos en 4 claves los aspectos más destacados que explican el empate:
Plan de inicio basado en el control sin riesgos
Sabedor del gran rendimiento defensivo de su rival, el Sporting salió ayer de inicio sabiendo que tendría que llevar la manija del partido desde la posesión en la mayor parte del mismo. Esto quedó patente desde las elecciones en el once hasta la disposición del equipo con balón. La línea de 3 centrales estuvo especialmente marcada en fase de inicio, más que en otras ocasiones, con los carrileros, Hassan y Cote, a menor altura de lo habitual. Todo ello para favorecer la circulación de balón y los apoyos en corto. Pensando en un partido a 100 minutos, el cuerpo técnico apostó por no asumir riesgos en un inicio; control, ritmo lento en la circulación y pases de seguridad para evitar pérdidas comprometidas ante un Leganés especialista en las transiciones.
El plan se siguió al dedillo, al menos hasta el descanso, dando así con un primer tiempo más plano de los rojiblancos, con mucho dominio pero escasos acercamientos al área rival. En la parte positiva de la moneda, tampoco pasaron grandes cosas en la propia, pero aun con ello una jugada a balón parado permitió adelantar a los madrileños, lo cual cambiaría el panorama futuro. El Leganés, ordenado con los 11 jugadores en la mitad de campo, con hasta 8 jugadores (más portero) en el carril central y un trabajado sistema de ayudas por fuera, siempre con superioridad defensiva -especialmente sobre Hassan- fue un muro que el Sporting no consiguió resquebrajar en los primeros 45 minutos desde ese plan de control sin riesgos.
Movilidad y permutas en el último tercio
Las posibilidades del Sporting para encontrar sus opciones en ataque y esos espacios tan codiciados ante un rival con esta propuesta pasaron por la movilidad de sus hombres en última línea. Los rojiblancos, con largos ataques posicionales y una circulación de balón pausada, jugaron al despiste con sus jugadores más adelantados para generar dudas, cambios en la marca y movimientos de arrastre en los defensas pepineros.
Las apariciones de Gaspar por dentro en diferentes zonas, haciendo que el mediocentro más adelantado, Nacho Méndez, se reubicara a una distinta altura y espacio, las incorporaciones de uno de los centrales para dar una salida, muchas veces a través de un cambio de orientación buscando a Róber Pier, las caídas hacia los costados y apoyos de Otero y Campuzano... La movilidad de los jugadores rojiblancos por delante de la línea de balón entre líneas quedaron patentes desde un inicio para buscar generar esas ventajas. Aun así, como decíamos, la defensa visitante se impuso en la primera mitad.
Efectiva activación tras pérdida
Poco a poco se ha ido convirtiendo en una de las señas de identidad de este Sporting. Tener una posesión larga depende de mil factores, pero poder sumar varias de forma consecutiva es una consecuencia, sobre todo, de robar rápido. Los de Miguel Ángel Ramírez eso lo tienen interiorizado. El equipo volvió a estar especialmente activo e intenso tras la pérdida, evitando que el Leganés pudiera salir cómodo en transición, además de estar solidario en las vueltas ante cualquier amago de contra.
Esto fue clave para que el bloque se mantuviera mayormente en la mitad de campo rival, con la línea defensiva muy alta, permitiendo reiniciar los ataques en pocos segundos. Un trabajo que pasa por todos los jugadores de campo, independientemente de su rol; desde la presión y activación de los delanteros o extremos, al gran papel de los centrales en los duelos en la tarde de ayer, pasando también por un Christian Rivera que hizo de 'hombre escoba' y firmó un partido excelso en labores defensivas, recuperando infinidad de balones en situaciones complejas.
El ajuste táctico al descanso; las alturas de Guille y Hassan
Con el marcador en contra y un plan de inicio positivo pero insuficiente, Ramírez decidió al descanso ajustar la idea con la entrada de Guille Rosas en lugar de Pascanu. Un cambio que a priori parece ser simplemente de perfil, pero que en cuanto al sistema tuvo una gran relevancia.
El Sporting no se vio perjudicado en las transiciones defensivas o en la fase de iniciación por tener un central menos sobre el campo. Por contra, ganó un efectivo más en ataque por fuera, lo cual desajustó el sistema defensivo de Borja Jiménez al verse más estirados en amplitud. Las ayudas por fuera seguían siendo necesarias, pero ya no había tal superioridad rival. Hassan pudo vivir a mayor altura, con Guille amenazando en sus incorporaciones por dentro, y esto generó un contexto propicio para que el franco-egipcio pudiera sacar mayor tajada a sus uno contra uno, desequilibrando y ganando línea de fondo. Si todo lo ya comentado siguió acompañando, sumado a un mayor ritmo de juego con balón, este ajuste dio ese plus en fase ofensiva que tanto se llegó a echar en falta en el primer tiempo.
Los cambios
Rosas por Pascanu. Cambio clave por todo lo comentado anteriormente y su influencia en el juego ofensivo del equipo, desde lo individual por la participación de Rosas, como sobre todo en lo colectivo. Sin que por ello Pascanu hiciera un mal partido ni mucho menos.
Villalba y Esteban por Gaspar y Campuzano. Mantuvo la estructura con estos cambios, aunque en sus roles, Villalba bajó más a la base de la jugada que Gaspar para entrar en juego y Lozano fue un efectivo más de área que Campuzano. Aire fresco positivo en busca de la victoria.
Roque Mesa y Álex Lozano por Nacho Méndez y Hassan. Hombre por hombre para revitalizar energías en la medular y el otro costado que quedaba para los últimos minutos, sin mayor incidencia.
Nota a Miguel Ángel Ramírez y el resto del cuerpo técnico:
Notable. Plan de inicio propositivo, aunque ligeramente conservador, tuvo el punto negativo de un gol fortuito, pero no estaba mal enfocado. El ajuste al descanso fue clave y acertado para dar más herramientas al equipo en ataque, mejorar más la cara a esa versión dominadora del primer tiempo e hizo que el Sporting ofreciera una de sus mejores versiones de la temporada durante largos minutos. Un partido marcado por la táctica ante un rival que mostró su aspereza. Volvió a faltar esa pegada de tantas otras veces para traducirlo en tres puntos, aunque se hicieran méritos para ello.
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