El Sporting empieza otro verano perdiendo liderazgo en su plantilla
Sporting 1905
Un valor añadido que la dirección deportiva busca en el mercado
29 Jun 2025. Actualizado a las 20:14 h.
El Real Sporting de Gijón afronta un nuevo mercado estival marcado por la pérdida de referentes dentro del vestuario. Tras finalizar la temporada, el club ha asumido las salidas de dos de los capitanes del último curso, Nacho Méndez y José Ángel «Cote», ambos figuras clave en la estructura interna del equipo, tal y como manifestó mismamente Asier Garitano en diversas ocasiones.
Nacho Méndez declinó la propuesta de renovación que le ofreció la entidad rojiblanca, mientras que Cote anunció su retirada a los 35 años. El de Roces apuntó en su despedida ante los medios de comunicación precisamente a la marcha en estos últimos tiempos de compañeros de vestuario que compartían con él generación y a su vez un carácter y liderazgo que ahora también se resiente con su marcha.
El zurdo, de hecho, puso nombres a esta circunstancia y citó a antiguos compañeros como Cali Izquierdoz, Gio Zarfino o Uros Djurdjevic, piezas clave en anteriores temporadas que llegaron a portar el brazalete de capitán. Los dos últimos salieron el pasado verano, al igual que otros nombres como Pablo Insua y Roque Mesa, reflejo también de veteranía y voz dentro del vestuario.
Nombres que se suman a una lista más amplia si retrocedemos algunos mercados, aún bajo la gestión de Orlegi, como sucede con los guardametas Iván Cuéllar y Diego Mariño, figuras importantes dentro de la jerarquía interna. La dirección deportiva afronta esta pérdida de referentes como un reto, siendo una especie de «intangible» que también forma parte de los criterios de búsqueda de los nuevos refuerzos.
Prueba de ello son las operaciones de Álex Corredera, cerrado a falta de oficialidad, y Pablo Vázquez, con quien existe un preacuerdo y cuya incorporación se espera cerrar a lo largo del mercado. Nombres a los que cabe sumar un Gabriel Pires que, si bien no se pudo avanzar en las negociaciones por su fichaje, responden perfectamente a ese rol de veteranos con experiencia en portar el brazalete de capitán en diferentes vestuarios, representando esa figura de líderes en sus plantillas.
En ese mismo sentido, al finalizar la temporada, David Guerra apuntó a esta necesidad al hacer balance del curso y poner sobre la mesa algunas cuestiones que faltaron en el club y el vestuario, incidiendo en el liderazgo: «Creo que hemos cometido muchos fallos en la gestión diaria, el no reaccionar a problemas, nos ha faltado liderazgo dentro y fuera del vestuario. Tenemos jugadores buenos con los que no deberíamos pelear por lo que peleamos, pero nunca fuimos lo suficientemente buenos para estar entre los mejores. Nos faltó equilibrio en la plantilla, exigencia y nivel de determinados jugadores».
Esto no quiere decir que se descarten opciones de futbolistas jóvenes y con otro perfil, ni mucho menos, caso que sirve como ejemplo el de Adrián Pica. Es parte del trabajo de la dirección deportiva encontrar ese punto de equilibrio entre el hambre y las ganas de demostrar de estos futbolistas aún con mucho que ganarse en su carrera con aquellos más curtidos y experimentados que aporten una mayor cuota de liderazgo. Si bien un factor no es excluyente del otro, habiendo también perfiles con carácter de líder siendo jóvenes aún en edad.