La Voz de Asturias

«Las 4 claves de la victoria del Sporting ante el Racing y del aprobado a Jiménez contra José Alberto en su debut»

Sporting 1905

Dani Souto
Borja Jiménez

Texto de análisis

13 Oct 2025. Actualizado a las 23:25 h.

El Real Sporting de Gijón firmó un encuentro ante el Racing de Santander que no entendió de momentos. Viniendo de 5 derrotas consecutivas y de los peores -con creces- 135 minutos de juego de la temporada, los rojiblancos recibieron a los de José Alberto, ubicados en puestos de ascenso directo, en un Molinón engalanado y muy metido en el partido. Un ambiente y un aspecto mental que jugaron su papel, como también lo hizo la pizarra de Borja Jiménez en su debut como técnico rojiblanco. Analizamos la influencia de lo táctico con 4 claves destacadas:

Diferentes alturas en la presión según el marcador

La cuestión que más marcó el comportamiento del equipo en el desarrollo del partido estuvo en su 'agresividad' -como el propio técnico la define- en los momentos sin balón. La propuesta inicial fue clara; el Sporting salió a apretar arriba, con Gelabert saltando sobre el central libre para emparejar 3vs3 en la salida racinguista y con el bloque muy alto para impedir su progresión por dentro forzando al envío en largo. Muchos de estos envíos, más que pases, eran despejes, lo que permitía a los rojiblancos recuperar rápido y con la gran mayoría del equipo ya en campo contrario. El Sporting ahogó al Racing en los primeros compases, tónica que se mantendría hasta el tempranero 1-0 de Dubasin.

Con ventaja en el marcador, Borja optó por un planteamiento más reactivo, aunque evitando hundirse contra su área. En un bloque medio, el Sporting no apretó tanto sus primeros pases, quedándose en situación de inferioridad con Gelabert repartiendo sus marcas entre pivote y central racinguista. El equipo priorizó tapar líneas claras de avance por dentro, dejando que el Racing circulase balón, con el bloque rojiblanco basculando de lado a lado sin grandes sobresaltos minimizando las oportunidades de que la línea de 3 mediapuntas cántabros pudieran recibir con espacio y girarse. Obviamente lo lograron en ocasiones, pero mucho menos de lo que acostumbran. Una defensa 'pasiva' en la presión que permitió el desarrollo del encuentro sin que pasaran grandes cosas, mientras el Racing elevaba su porcentaje de posesión, pero en zonas mayormente inofensivas.

Buen sistema de ayudas en momentos de repliegue

Una explicación del último párrafo se encuentra en el sistema de ayudas desplegado por los rojiblancos. El Racing, con su particular propuesta con balón, acostumbra a juntar muchos futbolistas en un espacio reducido para fomentar las combinaciones en corto, siendo el equipo más 'relacional' de la categoría. Esto invita a que los equipos rivales junten también a más jugadores de lo habitual en una misma zona en fase defensiva, un ejercicio que el Sporting hizo mayormente bien en este escenario. Las ayudas de Smith y Corredera, especialmente, fueron clave para aliviar el trabajo del central más próximo, contando ya con el esfuerzo de laterales y extremos, solidarios durante todo el encuentro. El propio Borja, desde la zona de banquillos, tuvo que contener el ímpetu de Guille Rosas en muchas ocasiones, priorizando el mantener la línea y la posición, ciñéndose a los saltos en el momento de recepción de balón para no ser claramente vulnerables a la espalda ante la gran movilidad de sus mediapuntas. La idea estaba clara.

Ajuste táctico en la primera ventana de cambios

Como ya venía siendo habitual también en la etapa de Garitano, Jiménez apostó en esta ocasión por proteger su línea defensiva a partir de la ventaja en el marcador de cara al tramo final. El equipo pasó a un 4-4-2 tras la primera ventana de cambios, que se convertía en una especie de 5-3-2 cuando se requería la ayuda defensiva de Pablo García para frenar las subidas de un Michelin -lateral diestro racinguista- cada vez más presente en el último tercio. El Racing ya había modificado previamente su estructura, sumando a Arana para formar con 2 delanteros. De esta manera, el Sporting igualaba numéricamente sus fuerzas con la última línea cántabra, sin que Pablo fuera un carrilero al uso el 100% del tiempo, pero sumando un mayor trabajo defensivo respecto a Gaspar y también piernas frescas, ya que a los rojiblancos también les estaba costando salir en transición, siendo la verticalidad su principal arma ofensiva. Ya en el añadido el equipo acabó con un 5-4-1 más marcado con 4 mediocampistas. 

Cal y arena a balón parado

Uno de los deberes que tiene entre sus pendientes el nuevo cuerpo técnico pasa por la estrategia. Las jugadas a balón parado acostumbran a ser decisivas, más si cabe en esta categoría, algo que se puso de manifiesto en este partido en concreto. El Sporting supo aprovechar una situación de córner para anotar el 2-0, una acción que viene precedida de una falta lateral que acabó con un remate a portería de Justin Smith. También en la primera parte un saque de banda generó una buena ocasión de Gaspar. Sin embargo, un error en las marcas en la defensa de un saque de esquina también propició el 2-1 definitivo, que elevó la tensión y la incertidumbre en los minutos finales. En una falta directa, que el tratar de evitarlas en según qué situaciones también se trabaja, estuvo a punto de suponer la igualada si no llega a ser por el vuelo sin motor de un Rubén Yáñez decisivo. Cuestiones a vigilar e ir trabajando por parte del nuevo cuerpo técnico.

Los cambios

Pablo García y Nacho Martín por Gaspar y Gelabert. Primera ventana de cambio con el ajuste táctico más relevante en el desarrollo del partido, sumando un perfil más de contención por dentro y un jugador de corte más defensivo por el carril izquierdo ante la modificación del rival y su mayor acumulación contra la primera línea sportinguista.

Kevin y Loum por Rosas y Dubasin. Otro ajuste táctico, pasando a formar con 4 centrocampistas que elevaron el nivel de ayudas, dejando a un único punta arriba, pero ya en el ecuador del tiempo añadido. El cambio en el lateral diestro vino obligado por los problemas físicos de Rosas tras un choque en la disputa de un balón dividido.

Caicedo por Otero. Cambio ya en los últimos segundos de partido, hombre por hombre en la punta del ataque sin mayor incidencia.

Nota a Borja Jiménez y el resto del cuerpo técnico

Bien. El equipo ofreció una gran versión de inicio, compensada luego con una versión mucho más práctica y reactiva. El Sporting manejó bien los tiempos del encuentro especialmente desde un correcto trabajo defensivo, en líneas generales. A pesar de que la idea en ataque era muy determinada, pudo faltar cierta continuidad, al menos en cuanto a amenaza en transiciones, entendiendo que era el Racing quien quería llevar el peso del partido con balón. En las acciones a balón parado, claves en este partido, se sacó tajada, pero también se cometieron errores, por lo que quedan sin efecto en cuestión de nota, pero apunta un factor relevante a vigilar. Buenas sensaciones siendo el debut, especialmente viniendo de lo que se venía, con una losa muy pesada sobre los hombros, pero que debe suponer un punto de partida sobre el que ir creciendo.


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