Cuenca ve bien seguir en el Sporting cedido un año extra
Sporting 1905
El central regresó de su lesión con un mes más de competición por delante
21 Apr 2026. Actualizado a las 23:01 h.
El Real Sporting de Gijón y Andrés Cuenca han iniciado los primeros contactos para prolongar la cesión del central cordobés una temporada más. Hay buena sintonía entre las partes: ambos ven con buenos ojos dar continuidad a su estancia en Gijón. Ese es un primer escollo, si bien a futuro la dirección deportiva rojiblanca tendrá que sentarse a negociar con el Como italiano, club al que pertenecerá Cuenca este verano tras acordar su traspaso procedente del FC Barcelona.
A su vez, el contexto apunta a que el conjunto italiano también podría ser favorable a que su nueva incorporación se fogueara durante una temporada completa en Segunda División antes de dar el salto a la Serie A, aunque el hecho de continuar en España en lugar de sumar esa experiencia ya en Italia pueda suponer un pequeño hándicap para el club que dirige Cesc Fàbregas con el gijonés Dani Guindos como ayudante.
El Como, que esta temporada ha consolidado su regreso al fútbol europeo de élite y apunta a disputar competición continental el próximo curso -cayó eliminado esta noche de las semifinales de Coppa Italia-, afronta un verano ambicioso en su confección de plantilla. En ese escenario, Cuenca tendría una competencia elevada para hacerse con minutos en el primer equipo, lo que convierte la opción de una cesión al Sporting en una vía lógica para su desarrollo. Una temporada completa en Gijón le permitiría asentarse en el fútbol profesional con protagonismo real, algo que en el Como no estaría garantizado de entrada.
El propio Cuenca ya dejó la puerta abierta a su continuidad cuando llegó a Mareo el pasado enero: «Voy en el día a día, claro que puedo seguir aquí un año más, pero en el futuro ya veremos lo que pasa. Ahora solo pienso en recuperarme de la lesión». Una declaración que, varios meses después, cobra más peso si cabe, con el central ya recuperado y acumulando minutos tras la rotura de isquiotibial en su pierna izquierda que le tuvo apartado algo más de dos meses desde su debut.
La historia de Cuenca con el Sporting ha sido breve en tiempo pero igualmente intensa. Llegó en el mercado invernal para reforzar una zaga en la que, a priori, venía para ser importante, y en su primer partido como rojiblanco, ante el Huesca en El Molinón, dejó sensaciones notables durante la hora que estuvo sobre el campo. Sin embargo, un pinchazo muscular le obligó a retirarse en el minuto 64 y el parte médico confirmó lo peor: rotura en el isquiotibial. Primera lesión de este tipo en su corta carrera y con solo 18 años recién estrenados.
El propio Borja Jiménez había definido a Cuenca como un jugador que debía «marcar diferencias», y su baja prolongada se notó en una defensa que tuvo que apostar por otras alternativas hasta su regreso. Ante el Burgos vio el partido completo desde el banquillo, pero a la semana siguiente ante el Cádiz regresó a la titularidad, pudiendo medir su estado real. El técnico reconoció que no tuvo un partido fácil y que el margen de mejora es todavía amplio, pero se mostró satisfecho con su rendimiento.
En ese sentido, desde el club se está siendo especialmente cuidadoso con la gestión de su recuperación. Ha comenzado pactando los minutos en el momento de su recuperación, para no forzar lo más mínimo, mientras el central continúe activo y cogiendo ritmo sin asumir riesgos innecesarios. La prioridad es que llegue al verano en plenas condiciones, y de ahí que la sintonía en torno a los tiempos de recuperación haya sido total entre jugador, cuerpo técnico y club. Una relación de confianza que también alimenta las expectativas de continuidad.