«Aprobado a Borja en una victoria del Sporting sin excesivo esfuerzo, pero dando una imagen competitiva en Zaragoza»
Sporting 1905
Texto de análisis
18 May 2026. Actualizado a las 15:49 h.
El Real Sporting de Gijón logró vencer al Real Zaragoza sin excesivo esfuerzo, pero ofreciendo igualmente una imagen competitiva dentro de su contexto en este punto de la temporada. Analizamos el desempeño de los rojiblancos en 3 claves tácticas destacadas:
Sistema de 3 centrales para proteger la defensa de área
El primer aspecto a analizar es el sistema elegido por Borja Jiménez, que decidió dar continuidad a la defensa de 3 centrales que ya había alineado en Málaga. Un dibujo que requiere de ciertos mecanismos en las ayudas y los saltos que en esta ocasión funcionaron mayormente de forma adecuada. La retaguardia rojiblanca estuvo mayormente bien coordinada, con algún ligero desajuste por fuera al llegar tarde alguna ayuda a los carrileros, pero sin nada que lamentar.
Lo que sí permitió este dibujo -también por los perfiles- fue una mejor defensa del área ante los centros laterales. No fue infranqueable, ni mucho menos, y alguna defensa de intervalos o de la zona de la frontal al hundirse demasiado -algo que viene de atrás- fueron aspectos a vigilar y trabajar. Aun así, el Sporting no pasó apuros en defensa ante un Zaragoza totalmente inofensivo a pesar de estar jugándose la vida.
Llegadas de segunda línea de los interiores para atacar la profundidad
La principal variante táctica del partido, y con una importante trascendencia en el mismo, fue la incorporación de jugadores interiores desde segunda línea sorprendiendo con sus desmarques de ruptura buscando el espacio a la espalda de la defensa rival. A pesar de que Manu puede cumplir perfectamente con ese papel, él realmente fue el lanzador para que quienes llegasen fueran Smith y Corredera. En las dos ocasiones que se dibujó ese tipo de jugada llegaron los dos goles. Primero provocando el córner y posteriormente el penalti. Todo por detectar la fragilidad del Zaragoza para defender junto y tapar esos carriles por dentro.
Verticalidad en las opciones de contragolpe
En el segundo tiempo y con el marcador a favor pasó a ser más marcado el control del Zaragoza en cuanto a la posesión de balón. El Sporting decidió ordenarse y juntarse, dificultando el avance de los maños, que apenas lograron inquietar la zona de influencia de Yáñez. Una segunda parte que, como suele ser habitual, cuenta con más interrupciones y un ritmo más discontinuo en general. En ese contexto, los rojiblancos trataron de explotar una vía habitual de peligro en el equipo esta temporada, saliendo con verticalidad a la contra en cuanto tenían opción, especialmente a partir de los descuelgues de Gelabert para girar el juego en un escalón superior y verticalizar la acción. El Sporting llevó peligro en estas acciones cuando tuvo oportunidad, pero fue algo contado en el desarrollo del segundo tiempo.
Los cambios
Kevin por Guille. Cambio obligado por lesión del titular, siendo un perfil diferente y con menor encaje en el rol sobre el papel, pero que dentro de sus limitaciones técnicas contribuyó en ataque y defensa.
Bernal y Amadou por Smith y Gelabert. Mismo sistema, pero ahora con un perfil de '9' más reconocible y que se notó. Su influencia en área rival sumó un argumento que hasta entonces el equipo no tenía. En el medio, más contención y menos llegada, si bien no tuvo mucha influencia en el devenir del juego.
Diego Sánchez por Pablo García. También por cansancio físico y con un menor encaje en el rol, el dibujo se mantuvo ya en los minutos finales.
Nota a Borja Jiménez y el resto del cuerpo técnico
Bien. Sin ser un partido ni mucho menos brillante, y considerando a su vez las dificultades propias del rival para consigo mismo, el Sporting estuvo mayormente ordenado y correcto en defensa, sin demasiados sobresaltos, y en ataque generó el contexto para un tipo de jugada que dio resultado y definió el marcador. Casi como si fuera un partido de trámite, aunque para los locales era una última bala, en el que los rojiblancos cumplieron y poco más. Bien sin alardes.