Rueda, de Mareo a debutar en Segunda en el Ceuta: «Jugar en El Molinón es el sueño de cualquier asturiano»
Sporting 1905
El debutante se entrevista con La Voz de Asturias
03 Jun 2026. Actualizado a las 16:49 h.
Formado en la Escuela de Fútbol de Mareo, se da la circunstancia que en estas últimas jornadas del campeonato, un futbolista asturiano y gijonés logró debutar en Segunda División, pero con un club ubicado a algo más de 1.000 kilómetros de la costa asturiana. Se trata de Adrián Rueda, extremo de 21 años que se estrenó en la categoría de plata en las filas del AD Ceuta. Lo hizo disputando los minutos finales del pasado duelo ante el Andorra, lo cual repitió días después ante el Albacete, subiendo desde su filial, adonde llegó tras pasar por varios clubes del fútbol asturiano como el Gijón Industrial, el UP Langreo o el Lealtad al salir de Mareo. El joven debutante atendió la llamada de La Voz de Asturias:
¿Cómo viviste ese momento de saltar al campo en tu debut en Segunda División? ¿Y en quién pensaste?
«Me sentí muy feliz. Es algo que muy poca gente tiene la oportunidad de vivir y, si me lo dices hace un mes, no me lo esperaba. Pero al final, con esfuerzo, trabajo y sacrificio, se consigue. En ese momento pensé en mis padres, sobre todo, y en toda la familia en general: primos, tíos, abuelos... Y también en mis amigos más cercanos, que me han ayudado muchísimo a llegar hasta aquí. En toda la gente cercana, vaya»
Cuéntanos tu camino hasta llegar a este punto. Pasaste por varios clubes asturianos antes de dar el salto al Ceuta...
«Empecé en la cantera de Mareo desde benjamines. En el penúltimo año de juveniles tuve una lesión de larga duración y posteriormente no me renovaron y me fichó el Gijón Industrial, en Liga Nacional. Tuve un buen año y me quedé para el sénior, en Tercera Federación, donde jugué mucho y tuve muchísimos minutos. Pablo Acebal me vio en varios partidos y me llevó al Langreo. Aunque allí no tuve los minutos que quería, aprendí muchísimo con él. En Navidades pasé cedido al Lealtad, donde la segunda mitad de temporada fue muy buena. Lo rompimos todo como equipo: nos clasificamos para el Playoff como quintos en el penúltimo partido y logramos el ascenso. Fue algo increíble. De ahí me fichó el Ceuta para el filial. La primera vuelta conté con bastantes minutos, a pesar de las lesiones, aunque en la segunda ya no tuve tantos, pero llegó el último partido de liga, hice un muy buen partido, me vio José Juan y le gusté. Me subió a entrenar con el primer equipo, me llevó convocado contra el Málaga, donde no tuve la suerte de debutar, y la siguiente semana llegó el debut frente al Andorra. Estoy muy agradecido al Ceuta y a José Juan por darme una oportunidad que tan poca gente tiene»
Esa etapa en Mareo supone la mayor parte de tu formación. ¿Qué balance haces de todos esos años en la cantera del Sporting?
«Es una experiencia muy bonita. Sacas muy buenos amigos y aprendes muchísimo en todos los aspectos: táctica, técnica, competitividad... Lo que pasa es que hasta cadetes o juveniles no compites de verdad contra otros equipos, aprendes más compitiendo contra tus compañeros. En alevines o infantiles acabas ganando holgado muchas veces y al final no te exiges del todo. Es cuando llegas a la Liga Nacional o a la División de Honor cuando empiezas a competir en serio, porque puede venir cualquier equipo y sabes que te va a costar. Pero de cada año te llevas algo que te vale para todo»
¿Cómo es ese cambio del fútbol de cantera al vestuario sénior, con compañeros mucho más veteranos?
«Es complicada esa adaptación, porque al ser el más joven, los veteranos siempre van por delante de ti. Tienes que ir absorbiendo todo, adaptarte y ser paciente. Pero si eres tú mismo y sabes dónde estás, sales adelante siempre»
Asturias tiene una estructura de clubes limitada en las categorías intermedias. ¿Crees que tuviste que salir a buscar oportunidades fuera porque aquí no las encontrabas?
«Asturias es una comunidad autónoma pequeña y las canteras del fútbol profesional solo las tienen el Sporting y el Oviedo. Para dar un paso arriba hacia esas categorías aquí es muy difícil. También está el Avilés, que está en Primera RFEF y lo está haciendo bien, pero son pocos equipos. Si te llegan oportunidades de fuera, hay que aprovecharlas»
¿Cómo surgió exactamente la posibilidad del Ceuta?
«El entrenador del filial estaba siguiendo a mi compañero Iván Amandi en el Playoff con el Lealtad, pero yo hice un gran partido y le encantó. Desde ese momento me quiso traer y al final lo consiguió. Es la importancia que tiene como escaparate ese tipo de partidos y categorías; me vio, le gusté y aquí estoy»
¿Cuánta importancia tiene para ti la confianza que te han transmitido desde el club y el míster para llegar hasta el primer equipo?
«Muchísima. Vine aquí porque veía más opciones que en otros sitios; en un equipo de Segunda RFEF o Tercera RFEF no iba a tener esa oportunidad de dar el salto. Llegar a un filial con esa posibilidad de alcanzar el fútbol profesional y ver si tenía la suerte de aprovecharla... Al final, el club me ayudó mucho y me transmitió mucha confianza. Eso me ayudó a llegar a donde estoy ahora mismo»
Como exjugador de Mareo y sportinguista. ¿Mantienes el sueño de poder jugar algún día en El Molinón como local?
«El sueño de cualquier niño de Asturias como yo creo que es jugar en El Molinón, ya sea de local o de visitante. El Templo es mucho Templo. Para mí sería un sueño jugar ahí»
Tienes 21 años y acabas de debutar en el fútbol profesional. ¿Qué metas te marcas a corto plazo?
«Seguir donde estoy, seguir trabajando e intentar tener algún minuto más en Segunda División y aprovechar todo lo que me den»