La Voz de Asturias

Rosas confirma su deseo de seguir en el Sporting, pese al interés de clubs de Primera división

Sporting 1905

Alejandro Vigil Morán
Guille Rosas

El futbolista tuvo un evento con la Peña Sportinguista Enrique Castro Quini de Barcelona

12 Jun 2026. Actualizado a las 14:11 h.

Guille Rosas recoge el guante del club y está llamado a ser uno de los grandes estandartes del nuevo Real Sporting de Gijón. Durante un encuentro con la Peña Sportinguista Enrique Castro Quini de Barcelona, ante de las preguntas de Javier, responsable de presentar el acto en la peña, el propio lateral diestro disipó cualquier duda sobre su futuro al transmitir directamente a los aficionados su deseo de continuar en el club y su ambición de convertirse en uno de los capitanes del equipo. Con estas palabras, el canterano ratifica la información publicada días atrás en La Voz de Asturias. 

La postura del club asturiano es firme: Rosas no está en venta y su contrato dura hasta el verano del 2028. A pesar de que varios equipos de Primera División como el Rayo Vallecano y el Osasuna lo tienen en su agenda desde hace varios años, la directiva ya le ha comunicado que es intransferible y se trata de una clave del nuevo proyecto de Nicolás Larcamón.

Por su lado, el compromiso de Guille Rosas con el escudo de Mareo está más que demostrado. Cabe recordar que a mitad de la pasada campaña no dudó en jugar varios partidos infiltrado en la rodilla para ayudar al grupo en la pelea por el Playoff. En el apartado más emotivo del evento en Cataluña, Rosas destacó como sus referentes en el puesto a Alberto Lora y Dani Alves, aunque sorprendió al contar que tenía una camiseta del lateral izquierdo sportinguista Dorado, tristemente fallecido de manera reciente tras una larga lucha contra su enfermedad.

El perfil del gijonés encaja a la perfección con la libreta táctica del entrenador argentino, quien exige laterales profundos y con colmillo en ataque. Un claro ejemplo de lo que busca Larcamón fue la brillante acción individual de Rosas que terminó en gol ante el Almería, una jugada que el técnico presenció en directo desde el palco apuntando los detalles de su futuro pupilo. En total, Guille jugó 40 partidos ligueros, marcó 2 goles y sumó 7 asistencias esta temporada.

Ahora, con la marcha de Kevin Vázquez ya asegurada, el vestuario se queda sin uno de sus referentes. Rosas, a sus 26 años, se siente maduro y listo para dar un paso adelante de puertas para adentro. En cualquier caso, deja la decisión en manos del cuerpo técnico, la directiva y el consenso de sus propios compañeros.

El diestro quiere seguir construyendo su particular historia sportinguista y ya se encuentra a tan solo 7 compromisos oficiales de celebrar sus 200 partidos con la camiseta rojiblanca, un hito que logrará en los primeros meses de la próxima competición y que lo consagrará en la historia dorada del Sporting.

A su vez, la dirección deportiva sigue analizando qué jugador será su 'rival' por el puesto. Atrás quedan otros nombres como Pascanu, Pol Valentín y Bogdan, que por momentos lograron ganarle la partida, pero les acabó superando.

Regresando a la charla en Cataluña, Guille aseguró que seguirá de cerca el Mundial porque le encanta ver fútbol, aunque sobre todo de Segunda división A nivel futbolístico, destacó su amistad con jugadores como Gaspar Campos, Pablo García, Jose Gragera y Cote. Además asegura que Gelabert es el más divertido del vestuario.

En cuanto a entrenadores, remarcó al de su estreno, David Gallego, así como a Borja Jiménez, con lo que se sentía muy bien, mientras reconoce que todavía no conoce a Larcamón pero tiene mucha confianza en su llegada. En lo personal, se describió del siguiente modo: «virtud como persona yo creo que soy muy leal y defecto que soy algo cabezón. Cómo jugador intento darlo todo siempre aunque no me salgan las cosas y defecto que a veces me enfado bastante en el campo».

Respecto a su rutina en días de partido: «me levanto tranquilamente y me tomo la suplementación, una hora antes de la convocatoria quedo con Gaspar y Pablo para dar un paseo por el muro, lo que hacía antes con Cote, y luego ya subimos al hotel de concentración».

Por último, el lateral reconoce que si no hubiera sido futbolista seguramente habría apostado por la carrera militar por tradición familiar, y fuera del fútbol le gusta jugar al pádel.

 

 

 

 

 

 


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