«Hijo de puta no es un insulto»: el bochorno que dejó estupefacto e indignado a Juanma Castaño
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10 Feb 2022. Actualizado a las 20:01 h.
José Agustín Gómez-Raggio, que lleva ya 42 años ejerciendo la abogacía, ha protagonizado unos de los momentos más lamentables, bochornosos y a la vez ojipláticos de la radio de los últimos años. En el Partidazo de Cope del periodista asturiano Juanma Castaño junto a su paisano Paco González y la también asturiana Asunción Loriente, el letrado que no consiguió desbancar a Loriente al frente de la Federación Española de Remo ha admitido sin rubor que llamar hijo de puta a alguien no es un insulto, que es algo normal en las redes sociales y que llamar hijoputa a los chinos no es un ejercicio de xenofobia. La cara de estupefacción de Juanma Castaño, entre el estupor y la indignación, se convirtió en toda una declaración de principios.
Gómez-Raggio surgió de la caverna tuitera tras protagonizar hace un tiempo una serie de tuits en los que llamaba hijo de puta a Pedro Sánchez, Pablo Casado y a los chinos, mensajes que luego fueron eliminados. Entrevistado anoche por Castaño, Raggio reconoció que los escribió «y soy muy feliz por ello. Son muy normales. Como Joe Biden llama hijo puta a un periodista». ¿Y cómo lo justificó? Por su peculiar interpretación de lo que es una red social. «No es una expresión que planteo en una conversación, sino en una red social, que es un espacio de total libertad de expresión, donde podemos decir barbaridades. En redes sociales no se puede tener un tono exquisito, no hay que tener la piel gruesa».
No queda ahí la cosa. «Llamar hijo de puta a Pedro Sanchez no es delito. Es cero delito. Si se hubiera sentido herido me hubiese demandado. Yo utilizo las redes sociales para decir lo que me apetezca, para eso son», afirmó. Y en cuanto a su discurso xenófobo, insistió en él. ¿Chinos hijos de la gran puta? Lo decimos muchísimo. No voy a rectificar. ¿Por qué? El virus chino ha hecho muchísimo daño. Me parece absolutamente normal», aseguró el aspirante a presidir la Federación de Remo, deporte que representa a España en unos Juegos Olímpicos y otras competiciones internacionales.
El estupor de Juanma Castaño fue in crescendo. «Si yo veo a mis hijos llamando a alguien hijo de puta en las redes sentiría vergüenza. ¿Y usted no?» La respuesta de Raggio fue propia de la antología del disparate: «Yo les doy una absoluta libertad de expresión. Durante años combatí a quienes no la permitían. Hubo una generación que consiguió una libertad de expresión que ahora podemos disfrutar», se explayó como adalid de las libertades y de la lucha antifranquista. «¿Hijo puta es un insulto? Si se dice en la radio sí, pero en las redes sociales, no», certificó su singular teoría del insulto.
¿Usted ha llamado alguna vez hijoputa a un juez?, preguntó entonces Castaño. Y aquí es donde Raggio se vino abajo, se desmoronó. «Yo critico sus resoluciones», balbuceó tras pensarse mucho la respuesta.
La moción de censura de Raggio contra la asturiana Asunción Loriente no salió adelante. Consiguió más votos pero no los suficientes gracias a la intervención del CSD, que convenció a la federación andaluza de retirar su apoyo a Raggio a última hora. Paco González recordó los insultos del presidente de la Federación gallega, que movió 16 de los 76 votos hacia Lorente: «Es una chica cuyo único mérito es ser ama de casa», dijo José Manuel Seijas. Loriente es jueza internacional desde 2004 y tiene la dura tarea de pacificar la federación.
¿Y por qué hubo una moción de censura? Paco González recordó las influencias de las territoriales. ¿Esperaban cargos, puestos? «A lo mejor que hay quien necesita un trabajo o en el deporte quiere vivir como técnico o como empleado. Yo no cobro, pero piden cargos remunerados. Es un mundo muy curioso. Yo no cobro porque así se acordó cuando llegué a la federación, porque la situación no estaba para eso. Pero cada vez estoy más convencida que afortunadamente no cobro porque me da libertad», señaló.