La broma de la Gala Inocente a Santi Cazorla, acusado de romper el casco de Don Pelayo: «No lloro por el fútbol y lloro por esto»
Viral
El centrocampista del Real Oviedo fue víctima de una inocentada, con el cómico Daniel Fez como gancho, durante una supuesta visita al rectorado de la Universidad de Oviedo que acabó con el futbolista acusado de romper una reliquia única
29 Dec 2025. Actualizado a las 16:33 h.
La Gala Inocente 2025 eligió Asturias y a uno de sus futbolistas más queridos para gastar una de sus bromas estrella. El centrocampista del Real Oviedo, Santi Cazorla, fue el protagonista de una elaborada encerrona que acabó sacándole de sus casillas —y arrancándole lágrimas— durante una supuesta visita institucional al rectorado de la Universidad de Oviedo para ver el casco que usó Don Pelayo durante la Reconquista.
La broma simulaba la presentación de un hallazgo arqueológico de primer nivel. La pieza, según el guion, habría sido localizada en Santa Eulalia de Abamia, tendría unos 1.300 años de antigüedad y habría sido descubierta el pasado 12 de octubre. La explicación científica era tan detallada como verosímil, ya que según comentaba los expertos durante la borma, restos de ADN fosilizado hallados en la aleación del casco permitirían atribuirlo fielmente a Don Pelayo.
Acompañado por el cómico Daniel Fez, Cazorla asistía a la visita guiada junto a representantes de la Universidad y una arqueóloga que supuestamente había dirigido las excavaciones. También se les explicó que el hallazgo se estaba dando a conocer con visitas de personajes conocidos de la región, como David Villa o Lara Álvarez, e incluso que la Princesa de Asturias tenía previsto acudir al lugar. El momento clave llegó cuando los responsables de la investigación abandonaron la sala alegando trámites de protocolo, dejando a solas al futbolista y al humorista. Fue entonces cuando Fez, actuando como gancho, animó a Cazorla a probarse el casco. Entre bromas y manipulaciones, la pieza acabó cayendo al suelo y, aparentemente, rompiéndose.
La tensión se disparó de inmediato. Al regresar a la sala, la arqueóloga y los representantes institucionales exigieron explicaciones, mientras el personal de seguridad señalaba directamente a Cazorla como responsable del accidente. Daniel Fez guardó silencio, dejando que el futbolista asumiera en solitario el peso de la situación. El jugador trataba de explicar lo ocurrido mientras la presión aumentaba. Sin embargo, en uno de los momentos de máxima tensión, incluso llegó a firmar una camiseta del Real Oviedo a un empleado de seguridad para su hijo, Iyán, en un intento por rebajar el ambiente.
Finalmente, Cazorla y Fez fueron invitados a abandonar el edificio para recibir la llegada de la Princesa de Asturias. Al salir al exterior, acompañados por un supuesto equipo de seguridad de Zarzuela, la puerta del vehículo de la comitiva se abrió y de su interior salió el conocido muñeco de la Fundación Inocente, desvelando la broma. La reacción del futbolista fue inmediata y sincera. Tras el susto, no pudo contener las lágrimas: «No te he soltado una hostia de milagro», llegó a decir, aún emocionado. «No lloro por el fútbol y lloro por un casco, tío», resumió, mientras Daniel Fez le pedía disculpas por lo ocurrido.