Otra pena leve por abuso sexual en grupo reaviva el debate sobre el cambio de la ley

Condenan a cuatro años de cárcel a tres jóvenes que asaltaron a una chica en Alicante


No fue un caso tan mediático como el de la Manada, pero guarda algunos puntos en común y reaviva el encendido debate abierto en la sociedad española sobre la urgencia de reformar el Código Penal en temas relacionados con la violencia machista. Ayer trascendió que tres jóvenes fueron condenados por la sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, con sede en Elche, a cuatro años de cárcel por abusar sexualmente en grupo de una chica en un coche estacionado en el aparcamiento de una discoteca de Torrevieja (Alicante) en el 2008. Ayer no hubo manifestaciones en las calles como en el caso de Pamplona, pero el fallo encendió las redes.

La sentencia, comunicada hace unos días a las partes y a la que tuvo acceso la agencia Efe, declara a los acusados autores de un delito de abuso sexual continuado con acceso carnal, pero les aplica la atenuante de dilaciones indebidas por los retrasos y paralizaciones sufridos por el proceso durante su tramitación. La condena es de seis meses más del mínimo legal en estas circunstancias y tres años menos de los siete años de máximo al que podían llegar.

A diferencia de los cinco jóvenes condenados a nueve años de cárcel por abusar sexualmente de otra chica en los sanfermines del 2016 y que estuvieron en prisión preventiva durante prácticamente dos años, los de Alicante han estado, como apunta Efe, en libertad provisional desde los hechos.

A falta de conocer los detalles del fallo que, según fuentes jurídicas, parece que va a ser recurrido ante el Tribunal Supremo por la defensa de la víctima, algunos abogados expertos en derecho penal como Diego Reboredo creen que, a priori, la pena impuesta a los jóvenes del caso de Alicante «es muy baja» al entender la sentencia, al parecer, que es un delito «continuado» en el que el atenuante es la «dilación». Este último recurso, como explica el letrado, es habitual en casos en los que por circunstancias ajenas a los acusados o a sus abogados el proceso se retrasa mucho como es este caso.

Estos ocurrieron, como describe Efe, durante la madrugada del 24 de agosto del 2008, cuando los procesados conocieron a la víctima en la discoteca Barlovento y la convencieron para que les acompañara al exterior. Según indica la sentencia de la Audiencia alicantina, los implicados la introdujeron en el asiento trasero de un vehículo, donde la desnudaron y al parecer fueron penetrándola vaginalmente por turnos hasta eyacular en su interior sin utilizar preservativo. El fallo sostiene que la chica estaba afectada por la ingesta de alcohol y alguna sustancia que no ha podido ser determinada durante la investigación, lo que «anulaba su voluntad y le impedía comprender lo que sucedía».

«Entrad, que hay barra libre»

De acuerdo con el relato judicial, mientras uno de los acusados abusaba de ella en el coche, sus amigos invitaban a otros jóvenes que estaban por el aparcamiento a sumarse a su acción con expresiones como «entrad, que hay barra libre», «miradla, si se está quedando dormida con la polla en la boca» o «venga, que no se entera de nada».

Algunos de esos jóvenes, que conocían a la víctima porque eran de su mismo pueblo, vieron que no era consciente de lo que ocurría y la sacaron del coche tras recriminar a los agresores su comportamiento. Uno de estos testigos llegó incluso a intentar agredir a uno de los delincuentes tras comprobar que la joven estaba como «dormida» mientras sufría los abusos, y así lo declaró él mismo en el juicio.

Al día siguiente, la joven no recordaba nada de lo ocurrido, pero una prima suya que también había presenciado la escena sucedida en el aparcamiento le contó lo sucedido y la acompañó a un centro de salud y a un cuartel de la Guardia Civil para poner la denuncia. La víctima tuvo que someterse a tratamientos anticonceptivos y otros para prevenir posibles enfermedades de contagio sexual durante varios meses. Actualmente «tiene miedo de salir sola a la calle», según la resolución, que establece una indemnización total para ella de 30.000 euros.

«Todo lo demás es no»

Al igual que en el caso de la Manada la sentencia de abuso sexual y no agresión responde a que no hubo violencia. Ahora el Gobierno quiere reformar el Código Penal inspirándose en la ley sobre delitos sexuales aprobada recientemente en Suecia para que, como explicó hace unos días, la vicepresidenta y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, «cuando una mujer no dice sí expresamente, todo lo demás es no». Los hechos ocurrieron en el 2008 en el párking de una discoteca en Torrevieja.

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