Ingresada en la UCI una niña italiana con tétanos que no estaba vacunada

La pequeña se encuentra en el Hospital Universitario de Verona. Su pronóstico es reservado


La Voz

Italia pone en jaque a las vacunas mediante la implantación de la obligatoriedad de presentar un certificado de vacunación para todos los niños menores de 16 años matriculados en el año escolar 2019/2020. A veinte días de expirar el plazo para realizar dicho trámite, Verona registra un caso grave de tétanos. Se trata de una niña de 10 años que no estaba vacunada y que, tal y como avanza el diario Corriere del Veneto, se encuentra en estado grave ingresada en la UCI del Hospital Universitario de Verona. 

La pequeña corría y se caía constantemente, haciéndose heridas en una de sus rodillas, que es por donde la infección entró a su cuerpo. Se trata de una enfermedad que ataca rápidamente al organismo. Por suerte, los padres de la menor se dieron cuenta de que la herida que presentaba en la pierna no tenía un aspecto normal, por lo que no dudaron en llevarla al hospital. Allí, los profesionales médicos decidieron ingresarla en la unidad de cuidados intensivos para tratar la enfermedad. La niña se encuentra en estado consciente y está recibiendo un tratamiento de inmunoglobulinas para detener la infección aguda producida por el tétanos. «El paciente está en control día y noche», asegura Francesco Cabello, director general del Hospital Universitario de Verona. Para tratar esta enfermedad, «la puntualidad del diagnóstico temprano es algo decisivo», señala. 

La enfermedad

La bacteria del tétanos es el Clostridium tetani y puede atacar tanto al sistema respiratorio como a otros órganos. El período de incubación varía de entre 3 y 21 días y los síntomas van desde contracciones musculares hasta fiebre, sudoración y taquicardias. 

Incidencia del tétanos en Italia

Entre el 2003 y el 2017, la región del Veneto registró otros episodios del tétanos en Padua, Dolo y Treviso, pero afectaron a ancianos. El último, de 90 años, murió por causa de la infección bacteriana. El caso de la pequeña de 10 años «es un evento increíble, más aún en el 2019», dice Franco Pisetta, el secretario regional del Fimp, la asociación de pediatras de Italia. 

En Italia quieren reforzar las medidas para garantizar la vacunación de toda su población. Para ello, explica Pisetta, «existen multas a los padres que no vacunen a sus hijos». No pararán hasta hacer entender que «las vacunas están para proteger la salud de los hijos», dice. 

El movimiento antivacunas

A pesar de registrarse casos de enfermedades que se consideraban erradicadas gracias a la inmunización, el movimiento antivacunas sigue teniendo cierta fuerza en la región del Veneto, que es la zona de Italia donde empezó. «Las personas partidarias de no vacunar a sus hijos o no vienen a las clínicas médicas o no te dicen que sus hijos no están vacunados», añade Pisetta. Los pediatras, al no poder acceder al registro nacional de vacunación, no tienen forma de saber si los niños han recibido o no la dosis correspondiente de la vacuna. Piden, precisamente, poder consultar el estado de los pacientes, ya que sería una ayuda fundamental para combatir el movimiento antivacunas. 

 

Un nuevo estudio desmonta a los antivacunas: la triple vírica no produce autismo

La Voz

El análisis científico, realizado con datos de más de 650.000 niños daneses, no ha encontrado vínculos entre la inmunización y el trastorno, una falacia surgida en 1998 debido a un informe que se considera uno de los mayores fraudes de la historia de la ciencia

La vacuna triple vírica no produce autismo. Un nuevo estudio lo demuestra. El informe, realizado con datos de más de 650.000 niños daneses, no ha encontrado vínculos entre la vacuna que inmuniza contra sarampión, parotiditis y rubeola, y el autismo, incluso entre los menores con factores de riesgo asociados a este trastorno, según publica la revista Annals of Internal Medicine. La revista recoge los hallazgos del estudio a nivel nacional llevado a cabo por investigadores del Statens Serum Institut de Copenhague (Dinamarca), informa Efe.

El médico británico Andrew Wakefield estableció un hipotético vínculo entre la triple vírica (conocida como MMR por sus siglas en inglés) y el autismo en un polémico artículo publicado en 1998 que todavía genera preocupación y es utilizado como argumento por el movimiento antivacunas. La revista Lancet publicó el informe y después tuvo que rectificar, porque los datos habían sido falseados y se demostró también que Wakefield tenía relación con grupos contrarios a la inmunización. Se considera uno de los mayores fraudes de la historia de la ciencia. Además, ese supuesto nexo ha sido desmontado en varias investigaciones posteriores y también en este nuevo estudio hecho en Dinamarca, que concluye que la vacuna triple vírica no aumenta el riesgo de autismo ni lo desencadena en niños susceptibles de padecer el trastorno por distintos factores.

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