Los comunes y el PSC se reparten el poder en Barcelona a partes iguales

El pacto prioriza la seguridad con una concejalía que no existía

Colau y Collbon durante la presentación en Barcelona del acuerdo
Colau y Collbon durante la presentación en Barcelona del acuerdo

Barcelona / Colpisa

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el líder del PSC en el Ayuntamiento barcelonés, Jaume Collboni, han presentado este miércoles el acuerdo para el gobierno de coalición al que han llegado los comunes y los socialistas, que implica un reparto del poder a partes iguales entre los dos socios. El pacto conlleva que el equipo de gobierno municipal tendrá seis tenientes de alcalde.

El primer teniente de alcalde será Jaume Collboni, que asume las carteras de Economía, Hacienda, Trabajo y Competitividad. La siguiente en el escalafón será Janet Sanz, de los comunes, que repite en el Gobierno de Colau, dirigiendo el área de Infraestructuras, Urbanismo y Movilidad. El tercer teniente de alcalde será la socialista Laia Bonet, que asume Transición Digital, Deportes y Coordinación Territorial y Metropolitana. En Laura Pérez, de los comunes, recae la cuarta tenencia de alcalde, con funciones en Derechos Humanos y Feminismo. Albert Batlle, que dirigió a los Mossos en la Generalitat, asume la cartera de Seguridad, que vuelve a tener concejalía después de que Colau la suprimiera en la pasada legislatura y fuese muy criticada por ello. Y por último, Joan Subirats asume Cultura.

Son seis tenencias de alcalde y 18 concejalías para un Gobierno que, según Ada Colau, pretende impulsar una agenda progresista y plural. El objetivo del Ejecutivo es que sea «fuerte, equilibrado, cohesionado y estable», ha apuntado Colau en una comparecencia junto a Collboni. El acento hacía referencia a la crisis que ambas formaciones sufrieron en la pasada legislatura. Los comunes y el PSC también compartieron gobierno municipal en Barcelona en el mandato anterior, pero Colau rompió el pacto a raíz del apoyo de los socialistas al 155.

La cuestión soberanista puede ser un nuevo motivo de choque entre los dos socios. «En temas nacionales, cada formación tendrá su posición», ha señalado Colau. Así fue cuando en la primera reunión de la junta de portavoces, la alcaldesa decidió volver a colgar el lazo amarillo de la facha del edificio consistorial.

Pero sin duda, lo más relevante es el impulso que recibe el área de seguridad. Y es que las encuestas municipales han concluido que la principal preocupación de los barceloneses es la inseguridad.

«Evitar el independentismo»

El líder de BCN Canvi, Manuel Valls, ha asegurado que ve «necesario y razonable» el pacto de Gobierno, aunque ha reclamado que sea operativo. En un mensaje en Twitter, Valls ha dicho que el acuerdo «cumple la condición planteada en el voto de investidura de la alcaldesa, Ada Colau, para evitar un alcalde independentista». «Ambas partes deberán trabajar de forma eficiente pensando exclusivamente en el beneficio de los barceloneses, en áreas como la seguridad, la proyección económica, el medio ambiente y la vivienda. Barcelona pel Canvi ejercerá una oposición leal y responsable», ha asegurado.

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