El órdago de Meta a Europa con su aviso de cerrar Facebook e Instagram

b. pallas REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

Un grupo de visitantes, frente a la sede de Meta en Menlo Prak (California)
Un grupo de visitantes, frente a la sede de Meta en Menlo Prak (California) JOHN G. MABANGLO | Efe

La compañía de Zuckerberg rectifica y niega ahora su intención de retirarse del Viejo Continente

12 feb 2022 . Actualizado a las 09:44 h.

Meta, empresa matriz de Facebook e Instagram, lanzó esta semana una advertencia que preocupó a los millones de usuarios europeos que consultan estas redes sociales. En un registro ante la Comisión del Mercado de Valores (SEC) de Estados Unidos, el gigante tecnológico subrayó su descontento con la regulación de la UE en materia de protección de datos a causa de una sentencia judicial que le impide transferir las credenciales de los usuarios a EE.UU. «Es probable que no podamos ofrecer algunos de nuestros productos y servicios más importantes, incluidos Facebook e Instagram, en Europa, lo que afectaría material y adversamente a nuestro negocio, situación financiera y resultados de operaciones», señaló la multinacional cofundada y dirigida por Mark Zuckerberg. La compañía pide que se le permita transferir millones de datos al país donde tiene su sede y donde goza una legislación menos restrictiva en materia de privacidad. En caso contrario, podría dejar Europa.

El revuelo ocasionado por lo que fue interpretado como una amenaza y un pulso a la UE hizo que la tecnológica diera marcha atrás días después estableciendo matices. «No tenemos absolutamente ningún deseo ni planes de retirarnos de Europa», aseguró un portavoz de la compañía. Sostuvo, no obstante, que, como empresa que cotiza en bolsa, tiene la obligación de informar a sus inversores de los riesgos para su negocio. Y «la continua incertidumbre sobre los mecanismos de transferencia de datos entre la UE y EE.UU. representa una amenaza» para su capacidad de operar en el Viejo Continente.

«Meta es una empresa que tiene un modelo de negocio concreto y si quisiera cerrar sus aplicaciones en Europa estaría en su derecho de hacerlo, con todas las consecuencias que eso pudiera tener», afirma Antonio Quevedo Muñoz, CEO de Globalsuite Solutions, que apunta a posibles repercusiones para la compañía desde el punto de vista bursátil y también del empleo.