La ultraderecha espera un resultado histórico ante macronistas y socialistas en Francia

Asunción Serena PARÍS / E. LA VOZ

ACTUALIDAD · Exclusivo suscriptores

Marine Le Pen con Jordan Bardella.
Marine Le Pen con Jordan Bardella. CHRISTIAN HARTMANN | REUTERS

Los ultras pretenden convertir los comicios en un plebiscito sobre Macron

06 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde meses antes de que comenzara la campaña oficial de la elecciones europeas en Francia, los sondeos han ido marcando de forma constante la primacía del candidato lepenista, Jordan Bardella, siempre por encima del 30 % de intenciones de voto (33 % en las últimas encuestas).

Le siguen de lejos los cabeza de lista de Renacimiento, la macronista Valérie Hayer (16 %), y del Partido Socialista, Raphaël Glucksmann (14,5 %), que se disputan el segundo puesto. «Nunca ha sido tan alto el riesgo de una extrema derecha capaz de bloquear el Parlamento y las instituciones europeas», ha comentado recientemente el primer ministro, Gabriel Attal.

Pero para el presidente de la Agrupación Nacional, que lidera la lista de la extrema derecha en estas elecciones, se trata de convertir este voto en un plebiscito «a favor» o «contra» Macron. «Si nuestra lista termina primera y el partido en el poder logra un 15 %, será una sanción para Emmanuel Macron», y pediré naturalmente la disolución de la Asamblea Nacional», asegura Bardella.

El reto de Le Pen

Emmanuel Macron se ha implicado fuertemente en esta campaña electoral, hasta el punto de lanzar a Marine Le Pen el reto de protagonizar un debate a dos. Pero Le Pen le respondió que aceptaba la invitación con la condición de que pusiera sobre la mesa su dimisión o la disolución de la Asamblea en caso de que perdiera los comicios, y el encuentro no llego a celebrarse.

Los medios de comunicación hacen referencia a la película de Steven Spielberg Salvar al soldado Ryan para describir la presencia de Attal y Macron en campaña para «salvar al soldado Hayer». En algunos casos llegando a ridiculizarla, como hizo recientemente el primer ministro, Gabriel Attal, cuando interrumpió, sin que nadie le hubiera invitado, la entrevista que estaban haciendo en el plató de France Info a Valérie Hayer, simplemente para manifestarle su apoyo.

Pero las intervenciones de Gabriel Attal y las de Emmanuel Macron, que estará de nuevo el jueves en la televisión, dan la impresión de estar poniendo toda la carne en el asador, eclipsando de paso a Valérie Hayer, que nunca ha tenido peores resultados en las encuestas.

Incertidumbre y fatiga

La última encuesta realizada por el instituto de sondeos Ipsos muestra que la mayoría de los franceses afrontan estos comicios con un espíritu negativo, de inquietud, incertidumbre y fatiga. Los temas que van a determinar su voto son el poder adquisitivo, seguido de la inmigración y la situación del sistema sanitario.

De nada ha servido que Emmanuel Macron haya pedido a los europeos que se levanten «contra los malos vientos» de la extrema derecha. El candidato Jordan Bardella sigue reforzando su puesto, incluso atrayendo el voto de los jóvenes entre 18 y 35 años.

Para el aspirante socialista, Raphaël Glucksmann, el objetivo de esta campaña era «poner fin al duelo mortífero entre Macron y Le Pen». De momento, ya ha visto premiados sus esfuerzos porque la distancia que le separa de la candidata macronista ha ido disminuyendo con lo que se le abre la puerta a quedar en segundo lugar, dando de nuevo visibilidad al socialismo en Francia. Gluksmann espera que el declive de Los Verdes le ayude a aumentar también su electorado, así como los votantes de La Francia Insumisa decepcionados por una campaña radical dedicada casi en exclusiva a hablar de la causa palestina.

Marine Le Pen con el cabeza de lista a las elecciones europeas, Jordan Bardella, de 28 años.
Marine Le Pen con el cabeza de lista a las elecciones europeas, Jordan Bardella, de 28 años. SARAH MEYSSONNIER | REUTERS

El ganador: Jordan Bardella, de Agrupación Nacional

Jordan Bardella tiene 28 años y presume de haber pasado toda su vida en el distrito popular de Seine-Saint-Denis, el más pobre de Francia. Es hijo único y su padre es un comerciante de máquinas de distribución de bebidas. Él ha dedicado la mitad de su vida a militar en la extrema derecha, donde ha ido escalando rápidamente todos los puestos hasta convertirse en el presidente del partido, el primero que no pertenece a la familia Le Pen. Se sacó el carné del Frente Nacional (hoy Agrupación Nacional) a los 16 años, y abandonó sus estudios de geografía en la universidad para convertirse con 20 años en consejero regional de Isla de Francia, la región parisina. En el 2019, Marine Le Pen lo eligió para encabezar la lista de las elecciones europeas, y logró la victoria para su formación. Sus adversarios aseguran que desempeña un cargo «ficticio» de eurodiputado porque no acude nunca al Parlamento Europeo, aunque él se defiende diciendo que tiene una de las tasas más importantes de presencia, con un 94 % de asiduidad a las votaciones. Pero la presencia en el hemiciclo es una parte ínfima del trabajo del eurodiputado. Su estilo, siempre bien trajeado y seguro de sí mismo, y que tanto seduce a sus electores, le ha valido el apodo de Cyborg.

La candidata Valérie Hayer, de Renacimiento
La candidata Valérie Hayer, de Renacimiento TERESA SUAREZ | EFE

Una apuesta arriesgada: Valérie Hayer, de Renacimiento

Valérie Hayer es la gran desconocida por parte del electorado francés a pesar de ser la candidata del partido macronista. Tiene 37 años y ha aceptado este puesto después de que todos los posibles candidatos del partido se negaran a liderar la lista para las europeas. Desde el 2019 es eurodiputada y dirige el grupo Renew Europe desde el 25 de enero, tras el nombramiento de Stéphane Séjourné como ministro de Asuntos Exteriores.

Como se dio a conocer durante la crisis de los agricultores, Hayer quiso poner de relieve que es «hija, nieta y hermana de agricultores», aunque ella ha preferido estudiar Derecho Público. Fue vicepresidenta del Consejo departamental de La Mayenne, en tanto que miembro del partido centrista UDI, y asistente en el Parlamento Europeo del exministro Jean Arthuis, antes de pasar a engrosar las filas de Emmanuel Macron en el 2017 y convertirse en eurodiputada en el 2019. Nunca ha hecho política en Francia, pero el presidente galo eligió a esta perfecta desconocida para liderar la batalla de las europeas por su perfil de tecnócrata, pensando que podría jugar un buen papel frente al populista Jordan Bardella, y que el resto sería colmado con el apoyo presidencial.

Raphaël glucksmann
Raphaël glucksmann Stephane Mahe | REUTERS

La esperanza de la izquierda: Raphaël Glucksmann, del Partido Socialista

Raphaël Glucksmann es el cabeza de lista de los socialistas. Tiene 44 años y comenzó su vida profesional como periodista. El ala más a la izquierda del partido le reprocha que represente a la élite intelectual (es hijo del filósofo André Glucksmann). Estudió en el Instituto de Estudios Políticos de París y dio sus primeros pasos en la acción humanitaria como cofundador de la asociación Estudios Sin Fronteras, participando en misiones en Chechenia y Ruanda. En el 2004 produjo su primer documental Tuez les Tous (matarlos a todos) sobre el genocidio ruandés.

De vuelta a Francia, escribió en el 2008, junto a su padre, Mayo del 68 explicado a Nicolas Sarkozy. Colaboró con el antiguo presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, en la elaboración del libro Os hablo de libertad. Glucksmann llegó a convertirse en uno de los consejeros oficiosos del presidente georgiano.

En el 2019 anunció su candidatura a las elecciones europeas, en tanto que cabeza de lista de la unión de la izquierda, y como eurodiputado se ha dado a conocer por su movilización contra la guerra en Ucrania y la persecución de la etnia de uigures en China. Su vida privada está más expuesta que la de otros candidatos por compartir su vida con una conocida periodista.